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Microsoft entierra el hacha de guerra y entra de lleno en la Fundación Linux

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Microsoft será miembro platino de la Linux Foundation, a la que aportará 500.000 dólares al año, para fomentar la innovación y el despliegue de software de código abierto.

Satya Nadella continúa moldeando Microsoft a su imagen y semejanza. Primero convirtió Windows 10 en un sistema operativo gratuito para los actuales usuarios de este emblema de la casa. Luego continuó con la apuesta decidida por los servicios en la nube y el abandono más o menos sutil del negocio del hardware, especialmente en el ámbito móvil (justo donde Steve Ballmer, exCEO de la compañía, más hincapié hizo en su estrategia, que le llevó a enfrentarse al mismísimo Bill Gates). Y, ahora, Nadella ha enterrado la histórica hacha de guerra con Linux para abrazar el código abierto… y de qué forma.

Y es que Microsoft ha anunciado la incorporación, como miembro de pleno derecho, a la Linux Foundation, precisamente la misma entidad que Steve Ballmer llegó a calificar como un “cáncer” para el sector. Lo hace, además, en la mayor categoría posible -platino-, un selecto grupo donde están firmas del nivel de Intel, Samsung, IBM, Cisco o Huawei. Este status convierte a Microsoft en uno de los mayores contribuyentes a esta organización, con un pago comprometido que ronda los 500.000 dólares anuales.

La Linux Foundation es una asociación sin ánimo de lucro que fue creada en 2007 por los grandes actores de la industria tecnológica, a excepción precisamente de Microsoft, que de aquella hacía de abanderado del software propietario y la negativa a cualquier relación con el mundo del código abierto (el cual veían como una amenaza más que una oportunidad). 

Sin embargo, y especialmente desde la llegada de Nadella al liderazgo del grupo, Microsoft ha ido colaborando de forma puntual o informal con numerosas iniciativas de código libre, como el R Consortium o la Iniciativa Open Container, además de la propia Linux Foundation. Asimismo, ha impulsado la compatibilidad mutua entre varios de sus sistemas clave (como Azure o el propio Windows 10) con las soluciones ‘open source’ existentes en el mercado, formando parte de facto de este bullicioso ecosistema, además de incorporar componentes de código abierto en algunas de sus soluciones de software.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.