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Los autónomos dicen adiós al asesor fiscal: ¡hola automatización!

Gestión documental

Tomamos el pulso al pujante mercado de la automatización de las gestiones fiscales, especialmente entre autónomos, de la mano de Marta Zaragozá, CEO de Declarando.es.

Los cerebros humanos tienen ciertas capacidades muy difíciles de imitar por las máquinas, las emociones, la creatividad, etc., pero cualquier proceso de razonamiento lógico, es imitable. En las profesiones liberales, abogados, médicos, ingenieros, poco a poco las máquinas han ido sustituyendo tareas manuales, y con el manejo de grandes cantidades de datos, esta capacidad ha ido en aumento.

Es muy inspirador, como el célebre matemático Edward Frenkel ayudó a un médico a automatizar cómo éste decidía si trasplantar el hígado de sus pacientes.  Frenkel, observó cómo, en el 95% de las ocasiones, la decisión se basaba en procesos lógicos en forma de árbol de decisiones (si el paciente tiene tal indicador elevado, y si tiene tal otro, y además es mayor de x años, se necesita trasplante). Plasmando estos árboles de decisiones en un algoritmo automatizado, Frenkel consiguió liberar al médico del 90% del tiempo que destinaba a diagnosticar, pudiendo salvar muchas más vidas.

¿Qué implicaciones tiene esta reflexión? Marta Zaragozá, CEO en Declarando.es, opina para TICbeat que, tal como muchos científicos avanzan, con la explosión de la capacidad de manejar volúmenes exorbitantes de datos, los ordenadores están sustituyendo poco a poco ciertas tareas que hasta hace poco parecían impensables que fueran automatizables. En los últimos años, los ordenadores han aprendido a invertir en bolsa para que no necesites un asesor financiero, han aprendido a recomendarte pareja sin que necesites una agencia matrimonial, han aprendido a diseñarte un logotipo sin que contrates un diseñador, etc.

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¿Y lo hacen mejor que los humanos? Zaragozá responde tajantemente que “depende”. Si la tarea exige capacidades que no son replicables como la creatividad, o la interacción con las personas para captar su lenguaje no escrito, evidentemente el resultado que podrá aportar una máquina será ridículo.

En el campo del asesoramiento empresarial, la evolución ha sido notoria en los últimos años. Muchas actividades que nacían de procesos lógicos que realizaba un profesional, si éstos no eran extremadamente complejos, se han automatizado, sobre todo por la irrupción de las plataformas en la nube. Este tipo de software ha permitido reducir muchísimo su coste de venta (ya no tiene que ir un técnico a instalarte un programa en tu ordenador), y llegar con muchas más facilidad a todos los hogares. Se han creado plataformas que te redactan contratos automáticamente en función de unos parámetros establecidos, softwares que te cuadran tus cuentas contables integrándose con tu banco para que el contable no tenga que perder horas descubriendo fallos, o asesores fiscales virtuales, que analizan automáticamente si una factura que estás contabilizando es legal que te la deduzcas o no.

Marta Zaragozá. CEO de Declarando.es

Todos estos avances, como siempre, tienen una doble lectura. Los consumidores se han beneficiado, porque se han reducido drásticamente los precios de los servicios que se han automatizado, pero los trabajadores que han dejado de tener una función, en ocasiones han perdido su trabajo.

Desde el punto de vista de los autónomos, sector en el que es experta Zaragozá, gracias a esta evolución tecnológica los gastos fijos empresariales que tiene que soportar un autónomo, han descendido significativamente. Hace 10 años, un autónomo con cierto volumen de actividad, necesitaba contratar un contable y un asesor fiscal, pagando minutas que podían oscilar entre 150 y 300 euros  al mes. Es más, el conocimiento que obtenía de estos servicios era mínimo, porque no entendía de contabilidad, y no sabía interpretar los números para utilizarlos él mismo.

Ahora existen herramientas que por menos de 50 euros al mes, le permiten llevar sus finanzas sin ningún tipo de conocimiento financiero, obteniendo análisis automatizados de su negocio, y herramientas que le permiten contabilizar sus facturas y presentar sus impuestos de modo sencillo e intuitivo. Todo ello ha permitido, que los autónomos puedan sobrevivir con mayor facilidad, permitiéndose una gestión mucho más profesional de su negocio y a un precio inimaginable hace unos años.

Los investigadores Carl Benedikt Frey y Michael Osborne, de la Universidad de Oxford, presentaron en 2013 su estudio “El futuro del Empleo”, donde aseguran que casi la mitad de todos los puestos de trabajo serán automatizados en un periodo de entre tres o cuatro décadas. Muchos leerán esta afirmación, y mirarán con horror cómo avanza la tecnología. Sin embargo, afirma la directiva, se trata de una oportunidad: “Todos tenemos que reinventarnos, y perfeccionar lo que nos diferencia de los ordenadores. Mejorar nuestras capacidades únicas e irrepetibles. El abogado mercantilista deberá especializarse mucho en su trabajo, y no dedicarse a rellenar un contrato que es una plantilla, el abogado fiscalista deberá ser capaz de interrelacionar impuestos para optimizar la situación fiscal de un contribuyente, y no simplemente rellenar un formulario de hacienda. Las profesiones deberán evolucionar al igual que las personas”.

Así pues, la realidad demuestra que estamos inmersos en la llamada cuarta revolución industrial, y la velocidad de los cambios está siendo como un torbellino. Sin embargo, afirma Zaragozá, como hemos hecho los humanos en las anteriores revoluciones, nos acabaremos adaptando.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.