Empresa

Lecciones a (no) seguir de ‘El arte de la negociación’, el libro de Donald Trump

¿Se pueden sacar algunos consejos empresariales del libro escrito por Donald Trump en 1987? Sí, pero no precisamente útiles…

A sus 70 años, Donald J. Trump es el 45º presidente de los Estados Unidos, en una gestión todavía en pañales pero que ya nos está dejando polémicas como su absurdo muro con México, su política migratoria (que puso en contra a toda la comunidad tecnológica) o el inicio del fin de la privacidad en Internet o la neutralidad de la Red. Pero el bueno de Trump no siempre ha sido político, de hecho se ha vanagloriado en numerosas ocasiones de no serlo. Y su pasado está en la arena de los negocios.

Empresario de éxito, o eso se considera a sí mismo, Donald Trump tuvo unos inicios muy sencillos puesto que tan sólo tuvo que pedirle a su padre, dueño de una empresa de bienes raíces, que le dejara ocuparse de la compañía. Un negocio inmobiliario que se expandió de la gran Nueva York a todo el país, con un foco especial en los grandes rascacielos (como la Trump Tower en la metrópolis), los casinos (de los cuales apenas sobreviven unos pocos, porque la mayoría resultaron en quiebra) y los resorts de descanso con campos de golf o spas.

Pero el hombre de cabellos dorados no podía limitarse sólo a expandir el negocio familiar, y por eso se introdujo en mil y una arenas distintas… de las que ha salido escaldado en muchos casos. Lucha libre, concursos de modelos o ‘realities shows’ son sólo la punta del icerberg de la faceta más extravagante de Trump.

Trump podría tener una enfermedad mental, según unos psiquiatras

Incluso con esta particular gestión, Trump ostenta una fortuna neta de alrededor de 4.500 millones de dólares, según la revista Forbes. Y como todos sabemos, Donald es una persona extremadamente generosa, por lo que no quiso guardarse el secreto del éxito para él mismo. Por ello, en 1987, el actual presidente norteamericano escribió The Art of the Deal, un libro con sus vivencias y consejos profesionales que logró ser número uno en ventas durante 13 semanas. En él encontramos lecciones tan inéditas y poco manidas como que hay que perseverar en lo que uno quiere o que hay que ser expertos en el negocio en que nos movemos.

Entre todas esas lecciones vitales para un buen liderazgo, encontramos (como no) algunas perlas cuya aplicación en la vida real puede dar lugar al fracaso de cualquier proyecto o, cuanto menos, a situaciones tan peliagudas como las que nos está profiriendo Trump en su mandato presidencial.

No hacer caso a expertos o informes

En el libro, Donald Trump deja claro en cada párrafo que él es el hombre más sabio del planeta por lo que, ¿para qué preguntar a expertos o asesores a la hora de tomar decisiones? Literalmente, el empresario, showman y presidente confía más “en sus tripas, en sus instintos” ya que son “mejor que leer informes”. De hecho, y poniendo su propio caso como ejemplo, Trump cree que no hay mejor consejero que uno mismo porque nadie es capaz de conocer la visión y los detalles de la estrategia empresarial como la persona que la lidera.

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Y, aun en el caso de que Trump necesite ayuda externa, no suele buscarla en las fuentes habituales, sino que opta por perfiles de menor experiencia como los conductores de taxis, peluqueros o gente de la calle simplemente. Esperemos que, al frente de la nación más poderosa del mundo, se deje aconsejar en defensa, finanzas o política exterior por gente experta y no por su jardinero…

Siempre a lo grande

En el ecosistema emprendedor siempre se habla de comenzar pequeño y escalar hasta el infinito. Una estrategia de crecimiento sostenible que no es del agrado de Donald Trump. Y es que, siguiendo la estela del muro con México (grande, gratis y solución de todos los males del planeta), el visionario reconvertido a presidente cree que si hay que lanzar un proyecto, éste debe hacerse a lo grande, tratar de presionar y negociar para conseguir siempre lo máximo. Si bien en El Arte de la Negociación el propio Trump reconoce haber fracasado en más de una ocasión en esta tarea…

No abrirse a la opinión de los demás

Este consejo es obvio, dado que ya hemos visto que a Trump no le gusta mucho hablar con los demás. Así pues, al igual que no gusta de informes y expertos, a Donald tampoco le apetece divulgar sus ideas con los demás, dado que la opinión de los demás puede “no ser saludable” para el éxito de la iniciativa.

V de Vendetta

Donald Trump tiene, como todos sabemos, la madurez emocional de un niño pequeño. Y ya vimos su actitud respecto a Hillary Clinton durante la campaña electoral, con golpes bajos continuos. En el libro, este artista de los negocios defiende ser bueno con aquellos que se comportan de forma correcta o apoyan a uno durante su carrera, pero devolver los golpes a todos aquellos que se interpongan en su camino. Vendetta en toda regla, una faceta no siempre deseable ni en un líder empresarial ni en un presidente de una nación….

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.