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Las claves que diferencian a una empresa innovadora de la que no lo es

Las claves que diferencian a una empresa innovadora de la que no lo es
Escrito por Lara Olmo

En la economía actual sólo hay dos opciones: liderar o imitar. La diferencia entre un rol y otro radica en la innovación, y en las claves que siguen ciertas compañías para que no quedarse estancadas.

Si te pidieran el ejemplo de una innovación disruptiva, es probable que pensaras en algo relacionado con la tecnología (por eso se suele hablar de disrupción digital).

Son conceptos que suelen ir ligados, aunque no siempre: ya vimos hace tiempo que Ikea irrumpió en la industria del mueble “simplemente” innovando en la distribución y venta de una forma que no se había visto hasta ese momento.

Las innovaciones disruptivas son menos frecuentes porque no derivan de otras anteriores, no son resultado de una evolución. Nadie se espera su llegada y cuando lo hacen ponen patas arriba un sector entero y las empresas que actúan en él. Son capaces de cambiar los hábitos de los consumidores y generarles necesidades que hasta ese momento no tenían.

Sin embargo, las innovaciones no tan radicales son bastante más frecuentes, y deben serlo además, porque la empresa que no innova está abocada a desaparecer. Por muy bien que le vaya ahora y muchos clientes que tenga, el provenir no está garantizado para nadie, porque siempre puede llegar alguien que ofrezca algo mejor que le arrebate su posición de privilegio. Sólo hay dos opciones: adelantar o ser adelantado.

Entonces, ¿por qué sigue habiendo organizaciones que no innovan y se estacan? Tenemos el ejemplo de los taxistas: hasta hace poco eran los reyes del transporte privado urbano, y no se pararon a pensar que su modelo podría resquebrajarse en algún momento.

El asesor de empresas Gordon Tredgold lo achaca al desconocimiento, e incluso el miedo, hacia la tecnología y sus posibilidades. A veces por desinterés, otras por falta de tiempo, hay organizaciones y CEOs que siguen sin prestarle toda la atención que debieran, o que no la conciben como generadora de negocio sino como un gasto más.

Otro fallo que Tredgold reconoce en las empresas que no innovan es que no hacen un seguimiento de las tendencias y hábitos de los consumidores. Saber qué utilizan, qué medios consumen y dónde se mueven es vital, y además cambia cada año. No tiene sentido que en un panorama tan inestable haya compañías que se mantienen inalterables.

Este experto admite que para las grandes corporaciones la gestión dinámica y la toma de decisiones rápida es más difícil que en las empresas pequeñas o en las startups (cuya filosofía es: crea un producto, lánzalo al mercado y después comprueba si funciona). Pero pueden ayudarse de la tecnología para ganar en flexibilidad.

La falta de talento, o contratar al equivocado por ahorrar costes, es otro de los motivos por los que a ciertas empresas les cuesta innovar.  

Qué hacen las compañías que sí innovan

La economía digital en la que andamos inmersos es posible porque los niveles de innovación son altos y muchas compañías invierten en I+D para mejorar sus productos o servicios. Esta es su filosofía:

Clientecentrismo: no le vendas al usuario lo que tú quieras, ofrécele lo que necesita (porque lo manifiesta o pueda da signos de necesitarlo). Enfócate en lo que le gusta y ofréceselo más y mejor.

Asume riesgos: los miedos matan la iniciativa y la creatividad. No se trata de invertir dinero a lo loco, pero sí asumir que el riesgo siempre va a estar ahí y medir cada paso para comprobar en qué se ha acertado y qué se ha hecho mal, para corregirlo.

Sal de tu zona de confort: cuando asumes riesgos, te sientes más libre para “salir de la caja”. Si quieres que broten las ideas, no puedes pensar siempre del mismo modo. Experimenta y haz cosas nuevas.

Contrata talento y herramientas útiles: no pienses que haciendo cierto trabajo tú mismo, aunque no sepas bien cómo, te saldrá más barato que contratar a un profesional, porque a la larga lo lamentarás. Rodéate del talento necesario, sobre todo de gente creativa, y dales libertad de actuación. Hazte también con aquellas herramientas que te ayuden a conseguir tus fines.

No dejes de aprender: fomenta la formación continua de todo tu personal. Cada día surgen nuevas tecnologías, programas y herramientas y es imprescindible conocerlas y saber emplearlas. En internet hay miles de recursos que ponen este conocimiento al alcance de tu mano, y si no, apuesta por la formación interna.

Vía | Inc

 

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.

  • Giovanni

    La “Generación de Necesidades” es un concepto que no comparto, las Necesidades no se generan ni se crean, Las necesidades son innatas a la condición humana y en la escala de Necesidades de Maslow esta claramente identificadas. Desde hace algunos años atrás, cuando decimos que creamos necesidades los empresarios y hombres de marketing estamos siendo tildados de manipuladores.