Empresa

El reverso oscuro de las políticas de flexibilidad laboral en la empresa

Dos estudios revelan el lado más oscuro de la flexbilidad laboral

Pese a que tanto las encuestas realizadas a empleados como las políticas de epicentros de innovación como Silicon Valley otrogan un gran valor a la flexibilidad laboral, no todo son ventajas en torno a ella. Algunos estudios ponen el dedo sobre sus consecuencias negativas.

La flexibilidad es uno de los aspectos más valorados de los puestos de trabajo, incluso en muchas ocasiones por encima del salario. Reduce el estrés y aumenta la productividad, mejorando la conciliación de la vida laboral y familiar y multiplicando las oportunidades de gestionar el tiempo libre, cuidar de parientes enfermos o pasar más tiempo con los hijos. Sin embargo, existen estudios que también subrayan la parte negativa que tienen este tipo de políticas.

El sociólogo británico Heejung Chung explicaba recientemente en Quarz que el trabajo flexible nos hace trabajar más tiempo, ya que al tener control sobre el mismo. De hecho, las personas tienen una tendencia a trabajar más horas extras una vez que se les permite trabajar con flexibilidad, en comparación con cuando no disponían de esta posibilidad.

Este sociólogo investigó los datos de varios trabajadores durante diversos años en Alemania para ver qué pasó con la cantidad de horas extras que hicieron, y halló que la tendencia de las personas a trabajar más cuando se les da un mayor control se mantuvo fiel teniendo en cuenta toda una serie de factores que influyen en su probabilidad de trabajar más tiempo, incluyendo el nivel de autoridad y el tipo de trabajo. Así, el aumento en las horas de trabajo fue mayor cuando los trabajadores tuvieron plena autonomía sobre su gestión. 

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Investigaciones similares en Estados Unidos llegaron a conclusiones similares: si deseas que tu equipo trabaje más, dales flexibilidad. Este podría ser un hallazgo tentador para los jefes, pero para los trabajadores sugiere que el establecimiento de su horario flexible, con todos los beneficios que ello conlleva, también aumenta las posibilidades de agotamiento y cansancio, que puede redundar en un peor rendimiento.

Una de las causas de este fenómeno es que tener la capacidad de establecer tus propios horarios requiere el gasto de mucha energía mental. Desde Harvard publicaron un estudio que alerta sobre el daño que la flexibilidad puede provocar sobre la productividad. El estudio examinó más de dos millones de registros de una firma que paga a los médicos para examinar los escáneres del paciente como rayos X. Los resultados arrojaron que cuanto más flexible era el trabajo del médico, menos escáneres se hicieron.

La síntesis de este estudio apunta a que, al trabajar con flexibilidad, pasas tiempo decidiendo en qué trabajar cuando ese tiempo podría ser empleado trabajando. “Decir el orden de las tareas y su búsqueda en realidad lleva mucho tiempo” apuntaba María R. Ibáñez, candidata a doctorado en la Escuela de Negocios de Harvard y autora principal del estudio.

Lo más apropiado parece ajustar las políticas de flexibilidad a cada caso particular, sus limitaciones personales y el carácter y la naturaleza de cada negocio. La flexibilidad implica compensaciones, pero especialmente en las tareas más rutinarias requiere cierta orientación y formación para que los empleados no se quemen ni pierdan productividad.

Vía | Inc

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.