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La llegada de Trump dibuja un futuro incierto para el coche eléctrico

Alemania quiere que en 2030 todos los coches matriculados sean eléctricos
Escrito por Lara Olmo

Tesla, Chevrolet y otros fabricantes de vehículos eléctricos no esconden su preocupación ante las nuevas medidas que previsiblemente tomará la administración Trump en cuestiones medioambientales.

Fabricantes como Tesla, Chevrolet o Nissan gozaban del apoyo de Obama, cuya política medioambiental había puesto facilidades a la industria del automóvil eléctrico. Pero ahora con la llegada de Trump, declarado un escéptico del Cambio climático, temen que el grifo de las ayudas se cierre, lo que dibuja un futuro bastante incierto.

Desde Tesla se muestran especialmente preocupados ya que los planes de Elon Musk pasaban por recibir ayudas económicas que le permitieran cumplir con su objetivo de distribuir 200.000 vehículos de su Model 3 para 2018. Además, a diferencia de otros fabricantes, esta empresa sólo fabrica coches eléctricos, lo que la hace más vulnerable ante los cambios de legislación que puedan venir.

Mientras tanto, uno de los lobbies más poderosos de Estados Unidos, la Alianza Manufacturera del Automóvil ya ha empezado a mover hilos para intentar que el precio del combustible baje y se modifique la legislación de Obama que favorece al vehículo autónomo y eléctrico.

Aunque aún es pronto para fijar plazos,  la Administración Trump previsiblemente diseñará una nueva política en cuestiones medioambientales que podría afectar de manera directa en la industria del automóvil y en su inversiones en el coche eléctrico.

Al margen de las ayudas económicas que recibe el sector está el aspecto impositivo, que afecta a los propietarios. Las tasas al vehículo eléctrico están integradas dentro del Código de impuestos federales, de modo que cualquier cambio legal o derogación requerirá intervención del Congreso, por lo que los fabricantes confían en que las modificaciones tardarán en producirse.

Alemania planea vender sólo coches eléctricos en 2030

Sólo en California se vendieron el 54% de los vehículos eléctricos de 2015. Este estado es el más relevante para esta industria y tiene sus propios incentivos fiscales a la compra (2.500 dólares para los vehículos eléctricos y 1.500 para los híbridos).

Allí además cada vez se venden más vehículos con cero emisiones, una tendencia que se repite en otros nueve estados, entre ellos Nueva York, Oregon o Maryland. Aunque esto se ha visto favorecido por el mandato ZEV, que obliga a los fabricantes a destinar parte de su flota a este tipo de vehículos. Los híbridos en cambio son una parte ínfima del mercado de coches en aquel país.

Hay que reseñar que la mayoría de los fabricantes que recibían ayudas del estado ensamblaban sus vehículos en fábricas de Estados Unidos, y Donald Trump siempre ha puesto en valor a aquellas compañías que dan trabajo dentro de sus fronteras.

Vía | USA Today

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.