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¿Trabajar cuatro días a la semana funciona? Este estudio dice que sí

La jornada laboral de 32 horas tiene la llave para ser más felices

¿Crees que una jornada laboral más corta mejoraría tu productividad? Un experimento llevado a cabo en Nueva Zelanda revela que la jornada semanal de cuatro días, equivalente a 32 horas, propicia un mejor desempeño y cosecha más felicidad entre los empleados.

El debate sobre el equilibrio entre trabajo y vida, las posibilidades de conciliación de las que pueden disfrutar los empleados o la flexibilización de la jornada laboral está más en el candelero que nunca, con empresas innovadoras explorando nuevas posibilidades en torno a la contratación freelance, el trabajo remoto o los bancos de horas y experimentos que ahondan en otros formatos de jornada laboral, como el Steelhouse Day.

9 tácticas efectivas para aumentar la productividad y la felicidad en tu empresa

Perpetual Guardian, la firma de administración de propiedades con sede en Nueva Zelanda acaba de concluir un interesante experimento consistente en pagarles a los empleados el mismo sueldo por trabajar un día menos por semana. ¿Los resultados? Brillantes, tanto que la empresa está considerando realizar el cambio y adoptar la jornada de 32 horas como permanente, dando un valioso ejemplo a nivel mundial contra la vapuleada cultura del presentismo y a favor del vínculo entre productividad y los alicientes relativos al horario.

Los resultados del experimento mostraron toda clase de mejoras: más energía por parte de los miembros de la plantilla para realizar tareas diarias, un incremento del 24% en la economía doméstica, más creatividad, mejores índices de asistencia y mayor puntualidad. Los empleados cumplieron sus horarios y no tomaron descansos innecesarios, según revelan las conclusiones.

Jarrod Haar, profesor de recursos humanos de la Universidad de Tecnología de Auckland, añadió que “el desempeño laboral real no cambió al hacerlo durante cuatro días en lugar de cinco”.

La clave de este nuevo modelo no reside en pagar la misma cantidad por menos trabajo, sino cómo la iniciativa de proporcionar a la plantilla tres días libres a la semana o una jornada de 32 horas puede constituir el aliciente más poderoso para los empleados, al margen de otras estrategias como las zonas de bienestar, los descuentos y cupones, los incentivos económicos o las posibilidades de formación y promoción.

Experimentos como este no son más que muestras de cómo el modelo laboral debe bascular hacia el bienestar de los empleados como prioridad, atendiendo a las particularidades de cada compañía y monitorizando los resultados para conseguir mejoreas. Dicho de otra manera: invertir de forma creativa en los empleados provoca que ellos también inviertan en la empresa. Una reciente encuesta de Adecco ha revelado que seis de cada diez empleados anteponen la felicidad a un sueldo más alto.

Fuente | Inc

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.