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Jidōka: así funciona la filosofía japonesa de la ‘autonomación’

Fabrica de coches | Fuente: Thikstock

Jidōka, que significa algo así como ‘automatización con un toque humano’ -o autonomación-, es parte fundamental de la filosofía lean manufacturing; proponiendo que los procesos tengan su propio autocontrol de calidad.

En Japón, el trabajo es una religión, casi una forma de vivir en sí misma. Los empleados sienten en su piel los principios y valores de la compañía a la que dedican muchas (demasiadas) horas de su existencia, se amoldan a la forma de ser que la organización posee y adoptan sus metodologías como si fueran suyas. No en vano, el país del Sol Naciente es uno de los que más técnicas y fórmulas de trabajo ágil ha desarrollado (muchas de las cuales ya hemos comentado en esta página), así como de mecanismos de monitorización y gestión de la calidad.

Una de las menos conocidas, pero no por ello menos relevante, es el Jidōka (自動化). Este concepto, que significa algo así como ‘automatización con un toque humano’ -o autonomación-, es parte fundamental de la filosofía lean manufacturing; proponiendo que los procesos tengan su propio autocontrol de calidad.

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De esta forma, ante una anormalidad el proceso se detendrá, impidiendo que las piezas defectuosas avancen en el proceso (pensando especialmente en fábricas de producción en serie, como las de automóviles o electrodomésticos).

La capacidad de parar la línea por parte del operario es un aspecto fundamental del Jidoka, de modo que cuando un operario pulsa un botón se activa un protocolo donde se realizan las siguientes actuaciones en la línea de producción:

  • Una señal indica el problema y avisa a todos los compañeros de la sección.
  • Esto obliga a realizar un ajuste para que el fallo no vuelva a suceder.
  • Se reestablece la actividad de la planta, mientras se inicia una investigación más profunda.

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  • Se realiza un estudio del por qué de la parada.
  • Se recopila la información de averías relacionadas con el proceso.
  • Si procede se modifica el Plan de Mantenimiento Preventivo del equipo afectado.
  • Tomar las medidas necesarias para que no se repita.

Las ventajas de adoptar el Jidoka frente a otras metodologías clásicas radica en dos puntos principales: velocidad y profundidad. Así, mientras que las fábricas al uso no realizan controles de calidad en cada proceso -sino que establecen exámenes al final de cada serie de pasos-, en este caso el control es inmediato y a medida de cada proceso, realizado además por el propio profesional que está a cargo de la instalación de la pieza o de la modificación establecida.

Por otro lado, en muchas fábricas tan solo remedian un error en el producto cuando éste es detectado, anotando además la incidencia para que el personal de mantenimiento la tenga en cuenta en futuras tareas. Al contrario, con el Jidoka se inicia siempre una investigación en profundidad con cada fallo en la cadena de producción, de modo que se pueden poner parches antes de que se produzca un incidente de mayor calado. Ello, a su vez, implica una mayor eficiencia y un menor coste por interrupciones en la fabricación.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.