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Intel apuesta por el aprendizaje profundo con la compra de Nervana Systems

Intel ha pagado entre 300 y 350 millones de dólares por la startup Nervana Systems, fundada hace sólo dos años, especializada en el aprendizaje profundo.

Intel continúa con su proceso de transformación desde el negocio tradicional de chips para ordenadores hacia los segmentos más rentables del centro de datos y las nuevas tendencias tecnológicas, como el Internet de las Cosas o la inteligencia artificial. Precisamente en este último ámbito, Intel acaba de anunciar un acuerdo definitivo para la adquisición de Nervana Systems, una de las startups más prometedoras en el mundo del aprendizaje profundo.

Fundada en 2014 y con sede en San Diego (California, EE.UU), Nervana es una startup de unos 50 empleados y que está especializada en recursos de software y hardware completamente optimizados para el aprendizaje profundo, concretamente en una serie algoritmos que esta firma ha desarrollado para acelerar el aprendizaje profundo y, por ende, la inteligencia artificial.

“Aplicaremos la experiencia en software de Nervana para continuar optimizando la Math Kernel Library de Intel y su integración en los marcos estándar de la industria”, explican fuentes del fabricante de chips. “La experiencia de Nervana en hardware y software también contribuirá al progreso de la cartera de IA de Intel, mejorando el rendimiento del aprendizaje profundo y coste de total de adquisición de nuestros procesadores Intel Xeon y Intel Xeon Phi”.

El montante total de la operación no ha sido confirmado por Intel, pero varios medios norteamericanos hablan de un precio total de entre 300 y 350 millones de dólares, de acuerdo a fuentes anónimas cercanas a las negociaciones entre ambas partes.

El aprendizaje profundo

Recordemos que el aprendizaje profundo (o deep learning, en inglés) es uno de los métodos clave para el crecimiento de la inteligencia artificial, atrayendo importantes inversiones de compañías como Google, Baidu, Salesforce o Twitter, entre otras.

En el caso de Intel, más del 97 por ciento de los servidores desplegados para dar apoyo a cargas de trabajo de aprendizaje automático funcionan con procesadores de esta marca, motivo más que suficiente para que la histórica compañía muestre un alto interés en esta incipiente tecnología.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.