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Huawei, en el punto de mira por sus negocios en Siria, Irán, Sudán y Cuba

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Estados Unidos mantiene activas dos investigaciones que podrían acarrear una sanción de 2.000 millones de dólares a Huawei por vender tecnología restringida en Irán o Siria.

Huawei es una de las mayores empresas de telefonía y telecomunicaciones a escala mundial, con una facturación superior a los 75.000 millones de dólares. Su crecimiento en los últimos años ha sido espectacular, apoyado en una notable consolidación de su negocio de smartphones e importantes acuerdos internacionales para su unidad de comunicaciones y servicios profesionales.

Sin embargo, parece que su gran expansión a lo largo y ancho del planeta le puede salir muy cara, especialmente de cara a las siempre recelosas autoridades norteamericanas que sospechan de las relaciones y acuerdos alcanzados por Huawei en países problemáticos, como Irán, Siria, Sudán o Cuba.

Como recuerdan en diversos medios (como CubaTrade, New York Times Cafefuerte o Politico), Huawei está siendo actualmente investigada en estos momentos por varias de estas cuestiones. En 2016, la compañía de origen chino fue citada por la oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de Estados Unidos; situación que se repitió en 2017 por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.

En ambos casos, las sospechas de las autoridades son las mismas: Huawei podría estar facilitando tecnologías a estas naciones que están sujetas a restricciones por su posible uso militar contra las naciones occidentales. En concreto, se están requiriendo documentos e información adicional de las ventas realizadas durante los últimos cinco años, principalmente en tecnologías de red y conectividad móvil.

La novedad radica en que, varios medios norteamericanos aluden a que estas dos investigaciones -y sus hipotéticas consecuencias para Huawei, estimadas en una sanción de 2.000 millones de dólares– podrían convertirse en el primer gran movimiento en política internacional de Donald Trump, que le sirva para ejemplificar esa ruptura con la política aperturista con Irán o Cuba que emprendió su antecesor en la Casa Blanca, Barack Obama.

El juego diplomático no se haría esperar en caso de que esta situación llegara a mayores. Recordemos que Huawei cuenta con un importante apoyo del gobierno chino, el cual podría exigir una rebaja de la posible sanción a cambio de apoyar a Trump en su cruzada contra Corea del Norte.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.