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¿Hay universidades mejores que otras para encontrar trabajo?

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Escrito por Lara Olmo

Seguro que conoces a gente que fue a determinada universidad y que pronto logró el trabajo de sus sueños. Pero ¿y si la tendencia empezara a cambiar? ¿Y si las empresas ya no miraran tanto dónde hemos estudiado?

Existe la creencia generalizada, dentro y fuera de España, de que hay una “élite académica” formada por alumnos de determinadas universales que, no sólo consiguen los trabajos que sueñan, sino que además alcanzan puestos importantes. Pero empiezan a verse movimientos que podrían estar acabando con esos “privilegios”.

¿Leyenda urbana o realidad contrastada? Parece más bien lo segundo: todos tenemos amigos o conocidos que han estudiado en esta o en aquella universidad y al que laboralmente hablando le ha ido mejor que a la media. Y que, casualmente o no, le ocurre como al del resto de sus compañera de carrera.

Sin embargo, hay multinacionales tan importantes como Deloitte y Ernst and Young que están empezando a variar esta política a la hora de atraer talento. Por ejemplo, la primera ha decidido hace apenas un mes – aunque de momento sólo en Reino Unido- es que la universidad deje de ser un criterio de selección porque ser “contraproducente”.

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Pero ¿por qué? Según la propia empresa, porque conocer esa información generaba “prejuicios inconscientes” en sus reclutadores. Por eso, ahora quieren buscar talento en campos más amplios más allá de las universidades más tradicionales.

Por su parte Ernst and Young, “eliminará todos los detalles académicos y educativos de su proceso de solicitud de empleo”, según informa la BBC.

Y es que en Inglaterra parece que este origen universitario es descaradamente decisivo a la hora de acceder a puestos de trabajo importantes. Por ejemplo, un informe de la Comisión de Movilidad y Pobreza Infantil del gobierno británico aseguraba que en 2014 que el 75% de los jueces, el 59% de los ministros y 18% de los ejecutivos de las empresas más grandes del país eran graduados de dos universidades: Oxford y Cambridge.

Pero en EE.UU. la situación se repite: Harvard, Princeton y Yale se reparten los profesionales más exitosos.

Solo el 10% de los empleos se consiguen a través del curriculum

Aquí en España quizá muchos recuerden el programa que Salvados, de Jordi École, hizo sobre la importancia que tuvo el colegio de Nuestra Señora de El Pilar en el destino de muchos de nuestros gobernantes.

Al final podríamos hablar de situaciones similares en muchos países, y la duda siempre es la misma: estas universidades prestigiosas son foco de estudiantes con habilidades e intelectos mejores, o representan una élite social, en donde los privilegios y prejuicios son transmitidos de generación en generación.

Estas universidades responden que sus estudiantes frecuentemente obtienen los mejores resultados académicos y que este factor es el que determina su fácil tránsito por el mundo laboral. Además, ponen en valor que entre sus estudiantes hay personas de todos los estratos sociales, atraídos por la promesa de una educación excelente que les abra puertas en el futuro.

Aunque lo cierto es que en algunas regiones, como América Larina, nadie duda de que la universidad donde se cursó la carrera es una carta de presentacion importante a la hora de pedir trabajo, sobre todo para los recién graduados.

En cualquier caso, si empresas como Deloitte se han planteado ocultar la universidad de origen de los candidatos en los procesos de selección, podría significar un primer paso para que se tengan en cuenta otros factores. “Es interesante contar con personas que sepan pensar e innovar de modos distinto, que vengan de contextos diferentes y traigan consigo una gama de perspectivas” han dicho desde la multinacional.

Vía | grandesmedios.com

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.