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Google quiere invertir 1.000 millones en Lyft, principal alternativa a Uber

Escrito por Eduardo Álvarez

Google y Lyft están a punto de convertirse en socios comerciales muy estrechos. Lo harían si se confirma que Alphabet va a invertir 1.000 millones en esta compañía de transporte, principal alternativa a Uber.

Google es un gigante tecnológico al que más vale no enfrentarse. A través de su compañía matriz, Alphabet, tiene capacidad para comprar prácticamente cualquier proyecto y hundir a las alternativas. Es un pensamiento ciertamente inquietante para las autoridades reguladoras, pero una auténtica bendición para los que reciben el visto bueno de la gran G.

Una de las compañías que podría estar a punto de recibir una inyección de dinero de Google es Lyft, el principal rival de Uber. Esta compañía de transporte de pasajeros pisa fuerte en muchas ciudades del mundo. Alphabet tiene mucho interés en sus posibilidades de negocio y también en otros aspectos, por eso se estaría planteando invertir 1.000 millones de dólares en ella.

La elección de Lyft por parte de Google no es sorprendente ni casual. Ambas firmas colaboran ya en el desarrollo del coche autónomo de Waymo, otra filial de Alphabet. Mientras tanto, Google y Uber se mantienen a la gresca por el supuesto robo de tecnologías que la segunda efectúo hace varios meses. Se espera que sea un tribunal quien resuelva el asunto.

La inversión de Google en Lyft tiene un cariz de venganza que, sin embargo, no tapa su principal interés: tomar posiciones en una compañía para en el futuro utilizarla para sus propios fines, es decir, el desarrollo el coche autónomo y la economía colaborativa en el transporte.

Economía colaborativa vs economía tradicional: ¿aliadas o enemigas?

A día de hoy Uber sigue siendo líder en el sector de transporte colaborativo en todo el mundo, sobre todo gracias a su mayor expansión internacional. Por ejemplo, funciona en España, mientras que Lyft no lo hace. No obstante, su expansión no ha estado libre de quebraderos de cabeza, proporcionados sobre todo por el sector del taxi, reticente a aceptar una competencia que consideran “desleal”.

Que Google y otras firmas tecnológicas estén invirtiendo en este sector puede significa -y con casi total seguridad lo hace- que estas empresas están aquí para quedarse, aunque despierten recelos en buena parte de la sociedad. Quizás en el futuro no quede más remedio que regular su forma de operar, especialmente cuando los coches autónomos estén disponibles y operativos a gran escala.

Vía | Bloomberg

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Eduardo Álvarez