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El Gobierno investiga si las cooperativas para freelances incentivan el fraude fiscal

El Gobierno investiga si las cooperativas de autónomos cometen fraudes a la Seguridad Social

El Ministerio de Empleo de nuestro país ha puesto en marcha en marcha un plan para investigar la legalidad de las cooperativas para autónomos y conocer si estas suponen un perjuicio real para la Seguridad Social.

Una de las alternativas más comunes a las que recurren los trabajadores freelance que desean facturar sin darse de alta como autónomos -bien sea porque realizan trabajos esporádicos o tienen ingresos inferiores al SMI- son las cooperativas de autónomos, plataformas que han surgido con gran popularidad y adeptos en los últimos años como respuesta a los elevados costes fiscales y sociales que los trabajadores por cuenta propia deben asumir en España para ejercer su actividad. De hecho, simplificar y mejorar sus condiciones de trabajo es el eje que centra las acciones del colectivo.

Dichas cooperativas de trabajo asociado, entre las que destacan Freelance Scm, Cooperativa Online, Freeautónomos o Factoo, permiten a los freelances facturar sin ser autónomos, o lo que es lo mismo, emitir facturas sin tener que darse de alta en el RETA. La gran mayoría de ellas siguen un sistema similar: las personas interesadas deben abonar la inscripción, realizar en ocasiones un pequeño deposito y a partir de entonces, la cooperativa emite facturas en su nombre, cobrando a cambio una pequeña cuota mensual, en torno a un 6% en gastos de gestión, un 2% de IRPF, un 10% de Impuesto de Sociedades y las cotizaciones correspondientes en el Régimen General.

Mejores plataformas de empleo para freelances y autónomos

El modelo surgido con la aparición de estas cooperativas permite que los trabajadores que realizan proyectos freelance de carácter esporádico o con un nivel bajo de ingresos tengan una alternativa para ahorrar costes administrativos y cotizar por los días trabajados, mientras que la cooperativa percibe honorarios por las gestiones realizadas y las empresas o clientes reciben sus pertinentes facturas sin necesidad de pagar en negro.

¿En el límite de la legalidad?

Sin embargo, en palabras de los expertos y tal como subrayan desde la web de Pymes y Autónomos, el modelo de este tipo de cooperativas se encuentra en los límites de la legalidad, ya que los freelances facturan a través de ella como si fuesen asalariados de la misma, y no como autónomos. Por otra parte, el alta en la Seguridad Social se lleva a cabo únicamente para emitir la factura a partir de una cantidad de dinero -habitualmente, en torno a los 120 euros por día trabajado- , por lo que diversas asociaciones creen que estas cooperativas pueden incentivar el fraude fiscal.

Las quejas han sido recogidas por el Ministerio de Empleo, que ya ha impulsado mecanismos para investigar la legalidad de estas cooperativas, estudiando si suponen un perjuicio real para la Seguridad Social y si ya se está produciendo de forma generalizada.

De todos modos, el epicentro de los problemas continúa siendo los altos costes y la presión fiscal a la que se ven sometidos los autónomos que, en muchas ocasiones, no pueden asumir. Es por ello que muchos abogan por alternativas como las cooperativas, mientras demandan un trato fiscal más justo y medidas como la ampliación de la tarifa plan, la cotización por días de alta en lugar de por mes como se está haciendo hasta ahora, una reducción de impuestos y la posibilidad de no cotizar si su sueldo no llega al salario mínimo.

Vía | Pymes y Autónomos

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.