Empresa

Gasolineras baratas ¿negocio o fraude?

gasolineras-low-cost-negocio-fraude
Escrito por Lara Olmo

La polémica entorno a los carburantes que ofrecen las gasolineras Low Cost se ha reactivado tras el informe emitido por las principales petroleras de España, que las acusan de defraudar al consumidor.

Hace unos años era fácil encontrarse en cada esquina un local de venta de cigarrillos electrónicos y ahora hay otro negocio que se está multiplicando como la espuma: las gasolineras baratas o “Low Cost”.

Según un informe presentado por las principales petroleras de España (Repsol, BP, Galp, Cepsa y Disa) en nuestro país se abre una gasolinera Low Cost cada 36 horas, que ofrecen descuentos de hasta 10 céntimos por litro frente al precio de mercado, lo que está poniendo en jaque al sector, según denuncian estas compañías.

Esta proliferación se debe a la liberalización del mercado impulsada por la Ley de Hidrocarburos de 2013, aunque las gasolineras de “marca blanca” (llamadas así porque no pertenecen a la red de las principales petroleras) llevan multiplicándose desde el inicio de la crisis.

Sólo en 2016 se instalaron en el país 241 nuevos puntos de suministros, mientras Repsol, Cepsa y compañía han visto cómo su cuota de mercado no ha dejado de reducirse (Repsol por ejemplo cerró el año pasado 43 estaciones).

En el informe que han publicado, las petroleras afirman que no pueden competir con el modelo de las gasolineras Low Cost, que pueden fijar precios bajos a cambio de defraudar a los consumidores.

Lo cierto es que la mala fama siempre les ha perseguido: quienes las critican aseguran que el carburante que suministran no mantiene los estándares de calidad que sí ofrecen las gasolineras “oficiales”. Algunos usuarios que han repostado en ellas por ahorrarse unos euros aseguran que después sus vehículos han tenido problemas técnicos o han respondido de forma anómala.

Cómo funciona una gasolinera low cost

Pese a su mala imagen, las gasolineras Low Cost aseguran que obtienen el carburante de la misma fuente que las grandes petroleras, que se encarga de su almacenamiento, transporte y distribución a todas las gasolineras de b: el grupo CLH (Compañía Logística de Hidrocarburos). Por tanto, afirman, la calidad de la gasolina es la misma.

Entonces, ¿cómo pueden permitirse vender gasolina barata? Recortando en todo lo demás: para empezar en personal, ya que los usuarios de estos puntos de suministro tienen que encargarse ellos mismos de rellenar el depósito de su coche (algo que, por otro lado, ocurre en un sinfín de gasolineras “oficiales”).

Volvo se deshará del diésel en 2023

Otras veces las gasolineras low cost se adhieren a grandes supermercados para ofrecer programas de puntos o descuentos, que luego puedes gastar al hacer la compra. Y además están aquellas que simplemente apuestan por una estrategia de negocio basada en recortan al máximo sus márgenes de beneficios (que las grandes petroleras no se pueden permitir porque, entre otras cosas, invierten millones en publicidad).

Es cierto que cada gasolinera añade unos aditivos a su carburante que son propios de la marca en cuestión. Estos aditivos sirven para darle  unas propiedades determinadas, que tienen el objetivo de mejorar su rendimiento y proteger el desgaste del motor. Los expertos aseguran que estos no afectan a la calidad o pureza del mismo.

Recurso | Gasport

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.