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Los fundadores de Apple fueron indecisos, y eso les ayudó

fundadores Apple fueron indecisos y les ayudo
Escrito por Óscar Condés

Dilatar el momento de lanzarse no siempre es malo, como demuestra el caso de Steve Jobs y Steve Wozniak cuando tardaron en presentar su negocio de ordenadores.

Todas las voces que se escuchan relacionadas con el tema emprededor coinciden en que la indecisión es una barrera para el éxito y que lo primero que debemos hacer es dejar de dilatar el momento de lanzarnos a montar nuestro negocio. Sin embargo, un nuevo libro llamado Originales y escrito por Adam Grant, profesor de Gestión en la Universidad de Wharton (Pennsylvania), viene a sugerir que la dilación es en realidad una poderosa herramienta utilizada por algunos de los pensadores más innovadores, incluyendo a dos de los fundadores de Apple, Steve Jobs y Steve Wozniak.

En el libro, Grant explica que, históricamente, hay dos formas de considerar la dilación. Antiguamente no sólo estaba el aspecto con el que la mayoría de la gente identifica el término hoy día, donde se equipara a la pereza y la apatía. En el antiguo Egipto, la gente también definía la dilación como “esperar al momento adecuado“. Esta es la idea a la que grandes pensadores y creadores como Steve Jobs se abrazaron, dice Grant.

Según Grant, la investigación sugiere que la dilación es un vicio siempre y cuando se hable de productividad, pero que realmente es una virtud si se habla de creatividad. “El tiempo que Steve Jobs estuvo poniendo las cosas en su sitio y valorando las diferentes posibilidades estuvo bien empleado para dejar que las ideas más divergentes se asentaran, en lugar de agrarrarse a lo más convencional, lo más obvio o lo más familiar”.

Posponer las cosas de manera estratégica

De acuerdo con la investigación que llevó a cabo el psicólogo ruso Bluma Zeigarnik, una vez que terminamos una tarea, dejamos de pensar en ella. Sin embargo, si la dejamos interrumpida y sin acabar del todo, la tarea se mantiene activa en nuestra mente. La indecisión estratégicamente significa detener cualquier tarea creativa que en la que estemos trabajando antes de completarla para permitir que las ideas más creativas puedan surgir y “avanzar progresivamente por medio de la prueba y el refinado de diferentes posibilidades“, cuenta Grant en su libro. “No significa que se deben dejar las cosas a un lado para siempre, porque entonces nunca nada se haría” dice Grant, “pero hay un montón de formas mediante las cuales hacer una pausa en medio de un proyecto puede animarnos a dar un paso atrás y volver a evaluar el problema, preguntándonos: ¿Hay otra dirección en la que esto podría funcionar mejor?“.

El ejemplo de Apple

Según el libro, Wozniak también “esperó al momento adecuado” cuando se trataba de dejar su trabajo para dedicarse de lleno a Apple. Por eso continuó trabajando a tiempo completo como ingeniero de Hewlett-Packard para, un año después de la invención de la primera computadora de la manzana, comenzar a trabajar en la empresa con Jobs. Incluso después de que un business angel les dijo que invertiría 250.000 dólares en financiar Apple en 1977, pero sólo si Wozniak dejaba HP, el cofundador todavía quería negarse, aunque Jobs finalmente le hizo cambiar de opinión.

Grant considera que muchas personas exitosas han preferido no dejar sus trabajos como una forma de cubrirse y gestionar el riesgo, y la investigación demuestra que las personas que hacen esto son un 33% menos propensos a fallar que los que dejan sus trabajos diarios inmediatamente para iniciar un negocio.Parece ser que la mayoría de los triunfadores son tan prudentes como el resto de nosotros“, comenta Grant, “odian perder dinero, odian tener bajas probabilidades de éxito, y lo que hacen es, a menudo, cuando saben que tienen que apostar por algo, es apoyarse en otra cosa que les de una seguridad. La idea de dilatar es algo que todos necesitamos para sentirnos cómodos, porque no se puede meter prisa a la creatividad“.

El tercer cofundador de Apple, Ronald Wayne pudo haber hecho bien en abrazar esta táctica. Su decisión precipitada de vender su 10% de participación en Apple, menos de dos semanas después de la fundación de la compañía, le costó una cifra estimada de 62 mil millones de dólares.

Vía | Bussiness Insider

Sobre el autor de este artículo

Óscar Condés

Periodista todoterreno especializado en tecnología y con una amplia experiencia en medios de comunicación. Fotógrafo, realizador, bloguero, viajero y apasionado por la tecnología desde la era analógica. Asistiendo en primera línea de trinchera a los cambios de la revolución digital.