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Cultura del miedo y falta de legislación: España suspende en desconexión laboral

Cultura del miedo y falta de legilsación: España suspende en desconexión laboral

España va muy por detrás de otros países en materia de desconexión laboral: la mitad de los españoles responde llamadas o mensajes fuera de su jornada laboral y solamente el 28% de las empresas afirma tener alguna política que regule este derecho.

El siglo XXI y las nuevas tecnologías han inaugurado la era de los workaholics o adictos al trabajo. Revisar el email de forma compulsiva hasta los domingos, no ser capaz de separarse del móvil ni en vacaciones o responder a llamadas de proveedores y clientes desde la playa son algunos de los síntomas de la falta de desconexión laboral, que propicia fenómenos como el conocido como “síndrome del trabajador quemado” o “burnout” y que tiene efectos muy negativos para la salud mental y física de los trabajadores, que arrastran a sus casas el estrés y el desasosiego de la oficina.

Un nuevo informe revela que más de la mitad de los españoles sigue respondiendo llamadas o mensajes fuera de su jornada laboral, un porcentaje repartido entre aquellas personas que se sienten obligadas a responder (36%), las que apuntan que su puesto lo requiere (34%) y las que tienen la necesidad imperiosa de estar conectados constantemente.

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Los datos, pertenecientes a un estudio realizado por Infojobs entre 3.000 personas en activo son una nueva muestra de la falta de regulación e implantación del derecho a la desconexión laboral en nuestro país, que carece de legislación específica aunque existan empresas como AXA, Santander o Ikea que lo han incluido en sus convenios colectivos, tal y como señalaba a la Agencia EFE Lucía Gómez, letrada especializada en Derecho Civil, Laboral y Bancario de Sanahuja Miranda Abogados.

El único país que ha regulado este derecho ha sido Francia; en el país galo, desde comienzos del pasado 2017, las pymes de más de 50 empleados están obligadas a definir un horario en el que sus empleados no podrán recibir ni mandar emails, con el fin de mejorar la conciliación de la vida laboral y personal. En Alemania se encuentran en proceso de regular el derecho a la desconexión laboral.

Cultura del miedo y falta de legilsación: España suspende en desconexión laboral

Fuente | Infojobs

A mayor responsabilidad del empleado, menor desconexión en vacaciones

Neus Margalló, responsable de estudios de Infojobs, ha señalado un estrecho vínculo entre la responsabilidad y la falta de desconexión. Cuánto más alta es la responsabilidad o el puesto dentro de la empresa, más baja es la desconexión. Las políticas concretas de cada compañía no contribuyen en exceso: solamente algo más de una cuarta parte (28%) aplica algún tipo de política en este sentido. Eso sí, ganan las empresas pequeñas: tres de cada diez lo aplican, frente a una de cada diez grandes compañías, aquejadas de una mayor interdependencia entre departamentos.

“Hay empresas donde hay una cultura del miedo, y donde esté el miedo es difícil” la desconexión laboral “si no hay una política expresamente comunicada”, dado que es complicado “que alguien no se sienta obligado” a responder los mensajes fuera de la jornada laboral, “pero si hay cultura de la confianza esto no va a suceder”, ha apuntado. Los fenómenos que se mezclan son la tecnofatiga, el tecnoestrés o la tecnoadicción, según la experta.

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Ante datos como los que acabamos de mostrar es imprescindible que tanto la legislación comunitaria y de cada país como las políticas concretas de cada empresa otorguen la debida importancia al bienestar y al descanso de los trabajadores, puesto que la adicción a la tecnología, la exigencia de una hiperconectividad constante o la mayor dependencia a la empresa a través del email o de las redes sociales lastran la salud mental de los trabajadores y merman su productividad y su satisfacción.

Las medidas de desconexión prosperan en organizaciones donde impera un clima de confianza y no de control, tal y como destacaba Carmen Corbatón, directora de relaciones laborales y diversidad e inclusión de AXA, compañía pionera en recoger el derecho a la desconexión digital en su convenio colectivo. Por su parte, Margalló comentaba que “cualquier medida que mejore el clima psicosocial en la empresa y que contribuya la reducción del estrés y a la conciliación, es una buena medida. Aunque también hay que tener en cuenta que quizás no es aplicable a todos los sectores ni a todas las empresas y que puede haber excepciones”.

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.