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El Tribunal de Estrasburgo prohíbe a las empresas vigilar a sus empleados

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Escrito por Eduardo Álvarez

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha ratificado la sentencia que prohíbe a las empresas leer los correos electrónicos de sus trabajadores. Sólo podrán hacerlo avisando previamente.

El último año ha sido bastante movido en los tribunales europeos. Primero se dictó sentencia a favor del derecho a desconectar el trabajo, un derecho que ahora se ve ampliado con una nueva sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, que recalca que está prohibido que las empresas lean los correos electrónicos de sus trabajadores.

Queda así ratificada una sentencia en el mismo sentido del año pasado. El protagonista del contencioso es Bogdan Barbulescu, un trabajador rumano que fue despedido por utilizar el correo de empresa con fines personales. Desde 2007 lleva coleando este caso entre distintas autoridades judiciales a nivel regional, nacional y finalmente continental.

Según el precedente dictado por el Tribunal de Estrasburgo, las empresas tienen derecho a vigilar el correo electrónico de sus empleados siempre que avisen previamente. Eso significa que de facto no lo tienen y que no pueden leer la correspondencia de forma unilateral, ni siquiera si se utiliza la dirección proporcionada por la empresa.

Para afirmar esto, el TSDH se ampara en el Artículo 8 del Convenio de los Derechos Humanos, que establece que “toda persona tiene derecho al respeto de su vida privada y familiar, su domicilio y su correspondencia”. 

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Este derecho entra en conflicto con el que tienen las corporaciones a garantizar su correcto funcionamiento, por lo que los juzgados deberían ponderar entre ambos cuál tiene más peso. Es lo que según Estrasburgo no han hecho los tribunales que hasta ahora han dictado sentencia en contra del trabajador.

Como las sentencias dictadas por el Tribunal Superior de los Derechos Humanos son inapelables, se da por hecho que sienta precedente para todos los países adscritos a él. Este organismo es dependiente del Consejo Europeo y no está bajo el paraguas de la Unión Europea. Por ejemplo forma parte de él Rusia, país que no está en la UE.

Vía | El Mundo

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Eduardo Álvarez