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El restaurante más antiguo del mundo sirve comida castiza y está en Madrid

El restaurante más antiguo del mundo sirve comida castiza y está en Madrid

Horno de leña, tradición culinaria castellana, decoración castiza y postres caseros… Hablamos de Casa Botín, el restaurante más antiguo del mundo, con casi tres siglos de vida a sus espaldas y ubicado en el corazón de Madrid.

Si eres de los que siempre ofrece nuevas aventuras a su paladar y gustas de probar nuevos sabores pero también te deleitas con los platos de la abuela y la cocina de siempre, deberías saber que el restaurante más antiguo del mundo se encuentra en nuestro país, concretamente en la capital madrileña. Conocido como Casa Botín, el establecimiento gastronómico lleva funcionando de forma ininterrumpida en el mismo lugar desde el año 1725. Este enclave especializado en carnes y pescados caseros está edificado sobre una bodega del siglo XVI, fue fundado por Cándido Remis, sobrino del francés Jean Botin y en sus inicios funcionó como posada.

Ahora, este restaurante madrileño ubicado en la calle Cuchilleros puede presumir de que ningún otro local de comidas le gana en antigüedad. Además, se cuenta que el pintor Francisco de Goya trabajó como friegaplatos y han degustado sus copiosos platos personajes famosos como Woody Allen, el expresidente argentino Raúl Alfonsín, Nancy Reagan o la actriz Ava Gardner, que se encontraba rodando La Condesa Descalza. Incluso, Benito Pérez Galdós cita a Casa Botín en alguna de sus obras. En su día, se expandieron y abrieron restaurantes homólogos en Miami, México y Puerto Rico, que ya no están abiertos en la actualidad.

Las comidas más caras del mundo

El pilar de la casa es el viejo horno de leña de encina, ya que se conserva el original. En Casa Botín los clientes pueden sumergirse en un ambiente cálido y castizo que quizás los transporte unas décadas atrás. Sus platos más característicos son el el cochinillo y cordero asados al horno de leña de encina, la merluza al horno, las almejas marineras, el solomillo, la sopa castellana o los postres caseros como la tarta de crema con bizcocho o el merengue de huevo y crema pastelera.

El centenario establecimiento, regentado por José González y sus primos Carlos y Antonio, ya fue incluido como récord Guinness en 1987. Ellos son la tercera generación por el momento, ya existe un descendiente dispuesto a continuar con el legado. Por el momento, Casa Botín va viento en popa: cubren a diario su aforo de 230 comensales, suele ser preciso reservar con antelación, no paran de sumar nuevos adeptos -en especial, la clientela oriental- y cuentan con 70 trabajadores en su plantilla. Además, las nuevas tecnologías han propiciado que más interesados se aproximen a hincar el diente a sus tradicionales platos.

Imagen | Casa Botín

Fuente | 20 minutos

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.