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El grave impacto que tendría una “falta de acuerdo” del Brexit

Embajada España en Londres informa a españoles sobre el brexit

Una “falta de acuerdo” del Brexit tendría un impacto notable en todos los ámbitos, afectando a ciudadanos europeos, no europeos y numerosas industrias. Descubre sus efectos.

El Brexit se complica (aún más) y la posibilidad de una falta de acuerdo entre Reino Unido y la Unión Europea parece ser cada vez más real. Un Brexit sin acuerdo tendría un grave impacto dejando desamparadas a las compañías sin las reglas, regulaciones y acuerdos de libres comercios con los que operan habitualmente. Evidentemente los efectos no sólo los sufrirían las empresas, si repercute a estas últimas también afecta a la sociedad y el día a día de todos.

De entrada una falta de acuerdo tendría graves consecuencias económicas para Reino Unido. Rabobank advierte que para 2030 podría suponer una pérdida de 450 mil millones de euros, el 18% del PIB del país. Esto supone también el empobrecimiento de los habitantes, cuya riqueza podría disminuirse 13.000 euros al año tras una década. El paro aumentaría aún más rápido, en tan solo dos años podría subir del 4,6% al 6,2%.

Si el 29 de marzo de 2019, la fecha señalada para el Brexit, no existe acuerdo a efectos legales los ciudadanos europeos perderían su derecho a residir en Reino Unido de la noche a la mañana. Lo mismo ocurriría al revés, los británicos residiendo en el extranjero carecerían del derecho a vivir en otras ciudades europeas.

Sin ningún tipo de acuerdo Reino Unido necesitaría crear agencias reguladoras en todos los ámbitos que actualmente se regulan por las agencias europeas. Contratar a suficientes individuos y entrenarlos para llevar a cabo todo este procedimiento en un plazo tan limitado de tiempo parece cuanto menos utópico.

Las tarifas para exportar e importar productos serían los establecidos en la Organización Mundial del Comercio; la imposición de aranceles sería por norma general del 3%, pero en ciertos productos se elevaría. Es el caso del automovilístico, en el que sería un 10%, y entre el 20% y 40% para algunos productos agrícolas. Además hay que tener en cuenta el alto coste que supondría preparar las aduanas con nueva infraestructura y personal para evitar el caos en los puertos de embarque y fronteras.

La comunidad científica británica está preocupada por el Brexit

Las industrias más afectadas ya sea por la falta de regulación, mano de obra o el elevado precio de los derechos de aduanas, son la restauración, la alimentación, la aérea, la farmaceútica, la tecnología y los fabricantes. Se tratan de los sectores más dependientes de los acuerdos de la UE.

Veamos cuál sería el impacto de una falta de acuerdo del Brexit en cada ámbito según en análisis elaborado por Bloomberg:

  • Alimentación: Los precios ya están subiendo por la caída de la libra, pero ante la falta de acuerdo incrementarían aún más. La Asociación de Minoristas Británicos advierte que los precios podrían aumentar un 22%. El problema seria tanto de importación, ya que Reino Unido importa alrededor de la mitad de su comida, y de la producción interna. Sin la mano de obra extranjera muchos productores tendrán dificultades para hacer frente a la época de recolección de las hortalizas.
  • Farmaceútica: ¿Que ocurre con la libre circulación de medicinas? Los productos de compañías farmacéuticas y de biotecnología tardan años en fabricar, probar y aprobar sus productos. Desarrollar un nuevo marco legislativo y nuevos procedimientos ha sido tildado por algunos como imposible. Reino Unido no gozará ya de la aprobación de la Agencia Europea de Medicamentos, y tampoco puede recurrir alternativamente a las reglas de la Organización Mundial del Comercia ya que no se han actualizado desde 2010.
  • Vuelos: Las aerolíneas se preparan para una falta de acuerdo. Algunas compañías, como Ryanair, mantienen que implicaría meses sin vuelos entre Reino Unido y Europa. EasyJet por su parte ha montado una filial en Viena para asegurar un buen funcionamiento de sus vuelos europeos, pero esto no podría paliar los problemas que tendrían los vuelos procedentes de Reino Unido. No obstante, otros defienden que este panorama no llegará a hacerse realidad ya que ambas partes perderían demasiado, por lo que antes se establecerían acuerdos sobre esta materia.
  • Fabricantes: Se verá dañada tanto la exportación como importación de productos. Las empresas tendrán que llevar a cabo operaciones burocráticas desconocidas hasta el momento, y con escaso aviso. En el caso de la industria automovilística, el precio por cada vehículo importado podría incrementar de media 1.500 dólares.
  • Restauración: 3 de cada 4 camareros en Reino Unido son inmigrantes europeos; al igual que lo son 1 de cada 3 empleados del mantenimiento del hogar, y 1 de cada 5 trabajadores en cocina. Sustituir toda la mano de obra sería un proceso que se dilataría hasta 2022. Un reciente estudio de KPMG revelo que los trabajadores que se pierdan a costa del Brexit se reemplazaran por robots.
  • Tecnología: Las compañías tecnológicas se enfrentarán a grandes retos al carecer de una regulación de datos. En caso de que las autoridades europeas consideraran que las leyes de privacidad de datos de Reino Unido fueran inadecuadas, el país podría enfrentarse a multas y complejos procedimientos para que dichos datos puedan permanecer en el Espacio Económico Europeo. El traspaso de dato también se volvería más complejo.

Parece descabellado llevar a cabo el “divorcio” entre Reino Unido y la Unión Europea sin acordar términos antes, y un mínimo de sentido común es suficiente para ver que un acuerdo es necesario por el bien de la sociedad. No obstante, hasta no ver avances en la materia los ciudadanos británicos y europeos permanecerán ante un futuro incierto.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Estudiante de Periodismo y Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos, realizando una beca en Axel Springer conectada siempre con la actualidad e innovación!