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¿Cuándo comenzará Tesla a ser rentable?

Escrito por Lara Olmo

Analizamos la última medida de Tesla para obtener más flujo de caja mediante la emisión de deuda y por qué la firma de coches eléctricos va a seguir apostando por esta fórmula, por lo menos hasta que empiece a tener beneficios.

La pregunta que les ronda a muchos inversores es si merece o no la pena apostar por Tesla, una compañía que basa su capitalización bursátil sobre todo en las expectativas que genera más que en las ventas, ya que son insignificantes si las comparamos con las de otros fabricantes, y aún no le reportan beneficios.

Hace sólo unos días conocíamos que Tesla engrosaba su ya abultada deuda (de 8.200 millones de dólares en préstamos) emitiendo bonos por valor de 1.500 millones de dólares, coincidiendo con el lanzamiento del Model 3, su último modelo eléctrico y del que más demanda se espera por ser el más “asequible”.

Una estrategia que la firma de calificación Moody’s calificó poco después de especulativa. Sin embargo algunos inversores afirman que Tesla no necesita esta inyección de capital para fabricar el nuevo coche, ya que cuenta con unos 3.000 millones de dólares de saldo en efectivo.

Según interpretan desde Fortune, lo que pretende la marca de Elon Musk es tener un colchón financiero ante posibles imprevistos en la fabricación o venta del Model 3. Por ejemplo, si dentro de unos años fallara un proveedor o los coches dieran problemas graves esto espantaría a los inversores, que se marcharían a otras empresas que también están fabricando vehículos eléctricos, lo que traería problemas graves de liquidez a la compañía.

Al contrario que las empresas tecnológicas, Tesla no se financia con equity (emisión de acciones) porque a diferencia de aquéllas, la mayoría de sus activos son industriales y estos sólo pueden financiarse a través de emisión de deuda.

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Por eso Tesla seguirá recaudando dinero de esta manera en el futuro, para que su liquidez vaya pareja con el crecimiento de sus activos industriales, que van a un ritmo de entre el 50% y el 100% al año. Si Tesla incrementara su efectivo más rápido que su base de activos, no sería rentable y si su su base de activos crece más rápido que su base de capital, correría el riesgo de quedarse sin efectivo.

Es muy probable que la compañía no tenga flujo de caja en los años venideros para pagar su deuda, por lo que dependerá del entusiasmo y al fe (a veces ciega) que siga despertando entre sus invernares; al menos hasta 2020, cuando los analistas prevén que empiece a estar en números verdes.

Tesla ostenta actualmente una capitalización bursátil de más de 59.700 millones de dólares, gracias a un efecto burbuja que ha hecho que las acciones de la firma de Elon Musk se hayan disparado un 73% en lo que va de 2017.

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.