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Cosas que pones en tu CV y que sobran totalmente

Si has llegado hasta aquí sin necesidad de haber editado nada, enhorabuena, tienes un currículum con más posibilidades de de ser elegido. Para terminar, comprueba que no aparezca esta información:

  • Redes sociales innecesarias: un link a tu perfil de Linkedin tiene todo el sentido, y si eres un profesional de la comunicación (y la usas activamente), también al de Twitter; las demás (Instagram, Facebook) son completamente innecesarias y de ámbito personal.
  • Jerga empresarial: Muchas empresas utilizan términos específicos para hablar de un determinado proceso o proyecto. En este caso te recomendamos ser genérico y nombrarlo como la mayoría de la gente conoce.
  • Salario: en muchos procesos de selección es habitual que te pregunten en qué horquilla salarial te mueves, y que incluso tengas que negociar tu salario durante la entrevista, pero no es un dato que debas poner en tu CV porque puede malinterpretasrse.
  • Tipografías infantiles: o poco profesionales. A menos que seas diseñador gráfico y quieras expresar tu creatividad en algún título, lo idel en todos los casos es emplear una tipografía que se entienda y legible. Los expertos recomiendan usar tipografías estándar Sans Serif (sin serifa, que son esos “rabitos” al final de las letras), como Arial.
  • Opiniones: ya cuentas con poco espacio para contar qué has hecho y logrado en el paseo, como para también opinar al respecto, ya sea sobre ti mismo o sobre el puesto de trabajo. Ya tendrás tiempo de explicarte en la entrevista o de demostrar lo que vales si te seleccionan.
  • Hechos, no palabras: los logros son tremendamente más efectivos que las explicaciones. Si te encargaste del SEO y SEM de un ecommerce, di cuántas visitas lograste o cuánto aumentaron. No generalices, concreta.
  • Errores ortográficos: nada de lo que hemos dicho hasta ahora vale si en tu currículum hay una falta de ortografía. La imagen que transmites es mala, y que no revisas lo que haces. Puede suponer que el CV vaya directo a la basura sin terminar de revisarlo.
  • Demasiada formalidad: no se trata de usar expresiones coloquiales, pero si usas términos demasiado complejos tampoco ayudas a que el reclutador lea tu currículum. Piensa que la persona que lo recibe es un técnico de recursos humanos, no el director ni la persona que luego te va a entrevistar; resérvate el formalismo para ella.

 

 

 

Vía | Business Insider

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.