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10 estrategias para no perder productividad y concentración si trabajas desde casa

10 estrategias para no perder productividad y concentración si trabajas desde casa

La productividad es la piedra filosofal ansiada de forma especial por freelances, trabajadores remotos y autónomos que trabajan desde casa. No te pierdas los siguientes apuntes para incrementar tu productividad y motivación.

La tecnología y las herramientas de trabajo colaborativo han permitido que la cultura del presentismo tenga menos peso en la actualidad y que se haya producido un importante auge en la contratación remota y en el incremento de la demanda freelance en el mercado laboral. De hecho, ka presencia de profesionales independientes ha aumentado un 99% en el Europa desde 2000 a 2015, constituyendo en la actualidad un tercio de la fuerza laboral del Viejo Continente

¿Qué dice el escritorio de Elon Musk, Frida Kahlo o Einstein de su productividad?

Aunque posee ventajas como la mayor flexibilidad, control sobre los proyectos o movilidad geográfica, uno de los principales inconvenientes de ser freelance se trata de la gestión del tiempo y de la productividad, especialmente en el caso de aquellos que no optan por desempeñar su actividad en una oficina compartida o espacio de coworking y trabajan desde casa. Muchos de estos trabajadores independientes se enfrentan a jornadas 24/7, escasa separación de la vida personal y laboral, deterioro del sueño, mala higiene postural, abuso del uso de tecnología, vida sedentaria o aislamiento social.

A continuación, revelamos varias técnicas para ser más productivo si trabajas desde casa. 

10 claves para mejorar tu productividad si trabajas desde casa

  • Fíjate un horario, y compártelo con todos sus conocidos: Las interrupciones son verdaderas asesinas de la productividad. Es importante compartir tu agenda para que nadie te interrumpa salvo emergencias, solicita respeto al resto de habitantes de la casa y ayúdate de técnicas como la Pomodoro para distribuir tu jornada laboral.
  • Invierte en mobiliario y equipo tecnológico: Si puedes, no escatimes en una silla adecuada, una buena mesa, periféricos de calidad y un PC con las prestaciones precisas. Se trata de una inversión y no de un gasto.
  • Estructura tu día de trabajo en partes: En términos generales, podemos centrarnos en cualquier tarea dada durante 90 a 120 minutos. Después de eso, necesitamos un descanso de al menos 15 o 20 minutos para recargar energía y no perder rendimiento. En lugar de pensar en un día laboral de 8, 6 o 10 horas, divide la jornada en cuatro o cinco “ventanas” de 90 minutos, de forma que realizarás de un modo más eficiente las tareas.
  • Programa descansos: Son tan importantes en tu agenda como las deadlines, llamadas, reuniones pendientes o proyectos por realizar. Es importante desayunar, comer y cenar despacio, practicando la alimentación consciente, desconectando de la tecnología y permitiendo a tu cuerpo reposar.
  • Apaga las notificaciones: Desactiva las alertas de redes sociales o aplicaciones de mensajería para que pueda aumentar en gran medida tu capacidad de concentración. Existen aplicaciones que pueden ayudarte en este cometido.
  • Abraza una rutina estable: Para que las cosas no se salgan de madre y que no impere el caos es importante buscar tus picos de productividad, establecer una rutina y aprovechar el legado de los sistemas aportados por David Allen y otros diversos expertos en productividad.
  • Pon todo en orden una vez por semana: Tanto tu mesa de trabajo como la mesa en la que trabajas o tu bandeja de correo electrónico merecen una limpieza absoluta de forma semanal.
  • Pauta tu jornada la noche anterior: Hacer una lista de todo lo que has logrado, marcar objetivos y deadlines para el día siguiente, tomar notas de llamadas o mensajes pendientes o recordarte si tienes alguna cita personal o actividad de ocio es importante la noche anterior.
  • Estructura tu mañana: Especialmente si eres una persona madrugadora, dividir tu mañana es clave para un buen rendimiento. No olvides un desayuno potente y completo, realizar deporte, vestirte y asearte -no trabajes en pijama pese a ser freelance- y revisar tu agenda.
  • Percibe tu oficina en casa como una ventaja competitiva: Dale vueltas a lo que piensas, reflexiona acerca de si te gusta lo que haces, siéntete contento de que te resulte fácil realizar el trabajo en la jornada habitual y aprovecha la comodidad y la eficiencia de una oficina doméstica para ser más receptivo y flexible que tu competencia.

Fuente | Inc

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.