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Consejos para tratar a un trabajador tóxico en tu lugar de trabajo

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Si cada día tienes que tratar en tu equipo de trabajo con un empleado conflictivo que genera mal ambiente y tensiones, te decimos qué hacer. Estos son los consejos para detectar y tratar a un trabajador tóxico en tu lugar de trabajo.

Seguro que a lo largo de tu vida laboral te has encontrado en más de una ocasión con lo que se conoce como trabajador tóxico.  Aquel compañero que dinamita el buen ambiente del equipo, que siempre anda quejándose y que por supuesto, nunca tiene la culpa de nada. ¿Te suena, verdad?

También conocidos como empleados conflictivos o trabajadores zombie, este tipo de empleados están cada vez despertando mayor interés en el plano académico y empresarial, ya que más allá de afectar al clima de trabajo, los estudios comienzan a demostrar como esta toxicidad laboral daña la rentabilidad de una empresa.

Barbara Corcoran, la fundadora del grupo Corcoran, lo tienen claro, ella nunca admitiría en su equipo de trabajo a un quejica, y para ella este tipo de señales son claramente motivos de despido.

No estamos intentado decir que no se pueda tener un mal día. El empleado tóxico va más allá. Es el clásico compañero sobre el que siempre estás pensando, que tiendes a evitar por los posibles conflictos y que por supuesto todo lo que sale por su boca son cargas laborales, quejas y negatividad.

Es capaz de mentir, de manipular o de escaquearse de cualquier responsabilidad. Y según el estudio realizado por Michael Housman y Dylan Minor en 2015, su influencia es capaz de contagiar al resto de empleados, reduciendo la productividad y aumentando el absentismo laboral.

Cómo detectarlo

A pesar de estas características negativas, un empleado conflictivo puede ser alguien capaz y brillante, no todo tienen que estar relacionado con la incapacidad.

Aunque no existen pautas exactas para detectar a un trabajador tóxico entre tu equipo que está minando el trabajo, una sencilla referencia es pensar si existe alguna persona que tienda a generar conflictos innecesarios, sea demasiado autoritaria, incluso con el resto de empleados en su mismo rango,  e incapaz de asumir sus errores y limitaciones.

Tipos de empleados tóxicos y cómo evitarlos

Si estás pensando en alguien en concreto al leer esto, entonces es muy probable que esta persona sea un sujeto tóxico en su lugar de trabajo. Pero antes de tomar medidas lo más conveniente es que te certifiques de que es así. Para ello, como indican en el blog Ciencias del Trabajo y RRHH, resulta conveniente “estudiar y analizar una determinada conducta analizando su génesis, circunstancias y frecuencia. La clave para llegar a identificar a la persona como tal radica en la intención, la frecuencia y las circunstancias”.

Cómo actuar en estos casos

Algo que suele pasar cuando tenemos en nuestro lugar de trabajo un compañero tóxico es que nos damos cuenta de que no podemos dejar de pensar en él. Sobre cómo actuará, que dirá o que conflicto creará. Sus actos y sus comportamientos son tema recurrente en nuestros pensamientos y conversaciones.

Como indican en el portal Inc, lo primero que se debe hacer ante un trabajador tóxico es sacarlo de nuestra cabeza. Si bien no podemos controlar sus actuaciones, si que deberemos manejar nuestras reacciones, para que en la medida de lo posible estas nos dejen de afectar.

Algo también conveniente es marcar la máxima distancia, desde un posible alejamiento físico en el espacio de trabajo hasta una menor relación que pueda incluir cambiar el turno de descanso o simplemente intentar coincidir menos.

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La mejor manera de actuar ante los empleados tóxicos es intentando combatir esta actitud negativa. Para ello, lo más optimo es dejarle expresarse. Permitirle hablar e intentar encontrar y solucionar el motivo de su conducta es la mejor forma de intentar reconducir una actitud que daña al equipo.

Un punto clave para que una empresa no se encuentre con empleados tóxicos en plantilla es mejorar el sistema de reclutamiento para que estos puedan ser detectados cuanto antes y no pasen a incorporarse al equipo.

Llevar a cabo por parte de las empresas protocolos para actuar en estos casos es primordial para que las compañías puedan asegurar un clima de trabajo que favorezca el rendimiento y el buen ánimo. Organizar charlas, dinámicas de grupos, y planes enfocados a detectar comportamientos y actitudes negativas y agresivas será la mejor manera de evitar la solución más drástica de todas: el despido.

Sobre el autor de este artículo

Cristina Fernández Esteban

Licenciada en periodismo. Entusiasta de la tecnología, la literatura y el café.