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Qué hacer (y que no) cuando esperas la respuesta a una entrevista de trabajo

Qué hacer (y que no) cuando esperas la respuesta a una entrevista de trabajo

Existen ciertas recomendaciones sobre cómo debes comportarte cuando esperas los resultados de un proceso de selección de empleo tras una entrevista de trabajo.

Incluso los candidatos de primer nivel se encuentran confusos en alguna ocasión con respecto a lo que deben hacer al finalizar una entrevista de trabajo o mientras esperan los ansiados resultados del proceso de selección. Muchas personas continúan la investigación sobre la empresa y el puesto al que optan, descansan y deciden desconectar tras el esfuerzo realizado o redactan una nota de agradecimiento destinada al reclutador, pero ¿qué actitud es preciso tomar para ser a la vez paciente y proactivo?

Cómo, cuándo y por qué debes sonreír en una entrevista de trabajo

Desde The Muse aportan valiosos apuntes destinados a no precipitarte al querer conocer los resultados del proceso de empleo sin descuidar la manifestación de tu interés en la candidatura. El primer consejo que aportan es no trabajar contra ti mismo y tus propósitos. Por ejemplo, es contraproducente intentar comunicarse de nuevo con el responsable por teléfono y por correo electrónico o estar dando señales tan solo dos días después de la entrevista. Parecer desesperado o insistir en exceso puede restarte atractivo ante la empresa, algo peligroso si la decisión de contratación aún no está tomada. Recuerda: el exceso de entusiasmo puede salirte tanto o más caro que la desidia y la falta de interés. 

Es aconsejable responder de forma oportuna mediante la citada notada de agradecimiento, que puedes enviar pasados uno o dos días tras la entrevista y a través de correo electrónico. Si justamente te encuentras de vacaciones o es fin de semana, puedes programar un mensaje de respuesta automático en tu correo electrónico por si la compañía contacta contigo -también dejar un contestador en tu teléfono móvil-. De esta manera subrayarás tu interés sin resultar demasiado insistente.

Otra clave fundamental es no obsesionarte en exceso con los resultados del proceso y darte un margen para recibir la respuesta sin dejar de confiar en ti mismo y en tus posibilidades. Por ejemplo, puedes optar por permanecer una semana sin enviar más CVs o consultar otras propuestas.

En todo caso, si pasa el margen de tiempo suficiente no debes descartar enviar un correo electrónico de seguimiento y calibrar la respuesta. Si ya has enviado la nota de seguimiento previamente y no has recibido respuesta, insistir no es la opción más apropiada. Finalmente, si la respuesta es negativa puedes solicitar que se tenga en cuenta tu perfil para procesos de selección futuros y seguir conectado a los responsables a través de LinkedIn.

Vía | The Muse

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.