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Cómo identificar a un trabajador con falta de inteligencia emocional

trabajadora enfadada

¿Alguna vez te has preguntado si tienes inteligencia emocional? Se trata de un atributo cada vez más valorado por las empresas, pero son muchos los que carecen del mismo. Descubre las señales para identificar a un trabajador con falta de inteligencia emocional.

Las empresas cada vez le otorgan más importancia a las características personales de los trabajadores frente a sus conocimientos técnicos. Esto no quiere decir que no valoren la experiencia y formación del trabajador, pero las llamadas habilidades blandas son cada vez más relevantes ya que son las que realmente pueden aumentar la productividad del equipo y mejorar los resultados de la empresa.

Entre estas habilidades blandas encontramos por ejemplo una buena comunicación o habilidad para hablar en público, pero hay un atributo que prima sobre el resto: una alta inteligencia emocional.

Aquellos que poseen inteligencia emocional saben tratar y entender mejor a las personas y tienen mayor control y comprensión sobre sus propias emociones. Esto evidentemente afecta al equipo ya que mejora la comunicación, favorece la resolución de problemas, potencia el sentimiento de unión y, en definitiva, aumenta la productividad. No obstante, también tiene una gran repercusión sobre el rendimiento del propio trabajador que, cuanta más inteligencia emocional tenga, más positiva será su actitud y mayor su capacidad para enfrentarse a retos.

Las claves para dar feedback negativo de personas con alta inteligencia emocional

Un alto porcentaje de personas carecen de este atributo. Hoy te dejamos las señales para identificar a un trabajador con falta de inteligencia emocional, puede que seas uno de ellos.

  • Se ofenden con facilidad: Las personas con inteligencia emocional saben perfectamente cómo son, cuál es su valía y confían en si mismos. Por ello no les ofende las burlas inocentes del resto; saben distinguir entre el humor y la ofensa.
  • Culpan a los demás de sus problemas: La falta de inteligencia emocional provoca que no sepamos entender nuestras emociones, y menos aún responsabilizarnos de las mismas. Esto provoca que este tipo de trabajadores tiendan a echarles la culpa de sus desgracias y sentimientos negativos al resto. Por ejemplo, si no están bien en su trabajo siempre será culpa de un tercero, ya sea el jefe cascarrabias, el cliente que siempre está pendiente o el compañero tóxico que se sienta a su lado.
  • Se arrepienten demasiado de sus errores: Todo el mundo comete errores y es normal arrepentirse de ellos para para aprender cómo no volver a cometerlo en un futuro. El problema está en que las personas con alta inteligencia emocional se arrepienten demasiado de sus errores. No reconocerán del todo que lo han cometido, pero lo tendrán presente aumentando su ansiedad y timidez. Lo óptimo es saber cómo dejar de arrepentirte de tus errores una vez hayas aprendido la lección.
  • Se estresan con facilidad: La incapacidad para gestionar sus emociones provoca que se estresen más fácilmente. En cambio, las personas con alta inteligencia emocional saben identificar qué es lo que les estresa y lidian con ello antes de que les afecte mentalmente.
  • Les cuesta expresar sus emociones: El vocabulario que emplean cuando intentan explicar cómo se sienten es muy limitado. En vez de explicar que se sienten frustrados o estresados, simplemente dirán que se sienten mal. Esto complica que puedan tratar y deshacerse de la emoción negativa.
  • Se aferran rápidamente a una idea y no aceptan contradicciones: La falta de inteligencia emocional también provoca que adopten ideas más impulsivamente y las defiendan intensamente, no aceptando opiniones contrarias. Esto es especialmente dañino en el trabajo en equipo, ya que un miembro que se opone a lo que diga el resto reduce la productividad. Es aún más perjudicial si el que carece de inteligencia emocional es el líder.
  • Se sienten incomprendidos: Las personas con poca inteligencia emocional sienten que nadie les entiende y, en parte, no les entienden. El problema no solo es la dificultad para expresarse, sino la incapacidad para leer las emociones de otra persona y detectar cuándo no les están entendiendo para después recular y explicar nuevamente la idea.
  • Desconocen sus debilidades: No saben exactamente qué es lo que les enfada y por lo tanto no pueden evitar exponerse a dichas situaciones.
  • No saben manejar conflictos: Pese a que muchas veces las personas con poca inteligencia emocional no se enfadan por enmascarar sus emociones, cuando lo hacen tienden a ser muy impulsivos. No saben como calmar un conflicto y son más propensos a perder los papeles.

Afortunadamente la inteligencia emocional se puede desarrollar, y merece la pena invertir tiempo en adquirir este atributo. Mejorar tu inteligencia emocional en el trabajo te ayudará a alcanzar el éxito profesional, pero sin duda lo más valioso es la recompensa personal que te brindará saber entender y gestionar tus emociones.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Graduada en Periodismo y redactora en TICbeat. ¿Qué me interesa? La innovación, la actualidad, la tecnología y, sobre todo, las personas.