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Cómo conseguir que te apasionen hasta los temas más aburridos

trabajador aburrido

Si una tarea nos aburre realizarla será todo un reto, por muy sencilla que sea. Descubre los mejores trucos para darle la vuelta y hacer que los temas aburridos se vuelvan emocionantes.

Cuanta más pasión tengamos por un tema, mejores resultados produciremos. Por lo contrario, cuando una actividad nos aburre la dificultad parece triplicarse, haciendo que hasta las tareas más sencillas nos parezcan imposibles.

Esto suele ser así con todo, desde la asignatura que se convierte en una auténtica pesadilla en el colegio, hasta el tedioso proyecto que nos encasquetan en el trabajo sin comerlo ni beberlo.

Sin embargo, que un tema nos resulte aburrido en un principio no implica que siempre tenga que ser así. Nuestros intereses no tienen límites ni reglas, podemos descubrir nuevas pasiones completamente diferentes a lo largo de nuestra vida; en ocasiones hasta lo más inesperado puede convertirse en una fuente de inspiración.

Harvard Business Review ha revelado algunos trucos para darle una vuelta a un tema aburrido y conseguir que sea una actividad que nos resulte emocionante.

  • Encuentra una motivación: En primer lugar es fundamental identificar por qué estás haciendo algo que no te gusta; plantéate cómo puede ayudarte adquirir dichos conocimientos y mejorar tu futuro. Descubre que beneficio te aportará y trabaja hasta obtenerlo.
  • Elimina el sufrimiento mental: Generalmente, cuando una tarea no nos gusta tendemos a sufrir con el mero hecho de pensar en hacerlo, lo que nos lleva a posponerla haciendo que el reto sea cada vez mayor. Para evitar que esto ocurra adopta algunos trucos para dejar de procrastinar y ponte manos a la obra. Una estrategia muy popular es la denominada ‘Técnica de Pomodoro‘: concéntrate durante 25 minutos sin parar, evitando todo tipo de distracciones y date una recompensa al acabar durante al menos 5 minutos, ya sea hablando, escuchando música o tomando un café. Prueba a usar alguna app para mejorar la concentración.
  • No seas duro contigo mismo: Es completamente normal no entender algo la primera vez que lo intentas, no te machaques por ello. El cerebro funciona de dos manera distintas: cuando nos concentramos en un asunto y cuando no centramos en nada en particular. Es común que en el proceso de aprendizaje algunas personas tengan la necesidad de alternar entre ambos estados mentales. Si no puedes entender algo la primera vez que lo intentas tranquilo, espera a que tu cerebro pase a la siguiente fase y verás las cosas con una perspectiva distinta. La clave está en tener paciencia y darte tiempo para entender los conceptos, nadie nace sabiendo.

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  • Interioriza los conceptos: Volvamos al ejemplo del colegio: si una asignatura te aburría probablemente tendías a estudiar rápido leyendo los conceptos por encima sin interiorizar lo que leías. Esto ocurre a menudo cuando una actividad nos disgusta, no le prestamos atención suficiente. No obstante, aprender nuevos conceptos requiere dedicación y esfuerzo, te guste o no. Intenta repasar conceptos, divide las tareas y ponte metas y rutinas. Recopila lo aprendido y revísalo de vez en cuando; cuánto mayor sea tu colección de conceptos más experto serás. Así, procura dormir bien y descansar y cuidar tu alimentación antes de enfrentarte a la tarea, ya que te ayudará a estar más concentrado.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Estudiante de Periodismo y Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos, realizando una beca en Axel Springer conectada siempre con la actualidad e innovación!