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Cómo analizar y negociar una oferta de trabajo para aceptarla o rechazarla

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Escrito por Lara Olmo

¿Te han elegido para el puesto? Enhorabuena. Aquí comienza una nueva fase del proceso de búsqueda de empleo donde la capacidad analítica y de negociación juega un papel esencial.

En la red abundan artículos con consejos para hacer un curriculum perfecto o sobre cómo actuar en una entrevista de trabajo, pero es más difícil encontrar recursos sobre qué hacer cuando finalmente hemos sido elegidos para el puesto. Es como si el proceso de búsqueda de empleo finalizara en esta fase, cuando los expertos afirman que se trata de una más, tan importante como el resto.

Sin duda es una buena noticia ser el candidato favorito para la compañía a la que nos postulamos a trabajar, pero esto sólo pone la pelota en nuestro tejado, y está en nuestra mano decidir si aceptamos la oferta o no.

En este punto hay que poner en marcha otros mecanismos distintos a los empleados en fases anteriores del proceso. Comienza una nueva fase de análisis y negociación donde el candidato es quien tiene la sartén por el mango y, por ende, más capacidad para moldear la oferta de trabajo, y en el mejor de los casos mejorarla.

Centrarse en el factor “sueldo” puede salir caro a la larga, ya que está demostrado que un trabajador infeliz rara vez permanece mucho tiempo en el puesto por muy bien pagado que esté. Los expertos aconsejan analizar estos factores antes de decidir si una oferta de trabajo es la ideal:

Cuáles son tus prioridades

Analiza tu prioridades profesionales y personales y compáralas con lo que el nuevo trabajo te ofrece, para ver si están en consonancia. Si el salario es lo más importante para ti, averigua si lo que te ofrecen está en línea con tu segmento, y si crees que mereces más, prepara una buena argumentación para demostrarlo (los hechos valen más que las palabras, así que recurre a logros pasados).

Revisa cuáles serán tus tareas a realizar, el día a día de tu trabajo, y qué habilidades tendrás que poner en práctica: ¿tendrás que hablar en público?., ¿viajarás habitualmente?, ¿tendrás que hacer tareas que no te gustan? Cuando las respondas, sabrás si la oferta de empleo encaja contigo. También te ayudará tener claro qué espera la empresa de ti y cómo evaluará tu trabajo. Todo ello teniendo en cuenta que el trabajo perfecto no existe.

La cultura empresarial y los valores de la compañía que quiere contratarte también tienes que revisarlos, para saber si prevalece la productividad sobre la felicidad de los empleados, si reina el estrés o si se tiene en cuenta o no el esfuerzo de los empleados. Para averiguarlo sólo tienes que ponerte en contacto con ellos a través de LinkedIn.

Negociar tus condiciones

Con toda esta información en la mano, podrás evaluar si la oferta de empleo te interesa o no. Si la respuesta es afirmativa, puedes optar por conformarte con lo que la empresa te ofrece o por el contrario tratar de mejorar aquellos factores que no te convenzan, a través de la negociación.

En este punto es muy importante no resultar engreído ni llegar con exigencias, ya que la impresión positiva levantada en un principio puede convertirse en rechazo y negatividad. En lugar de comenzar con peticiones, lo mejor es realizar preguntas sobre aquellas cuestiones que nos chirrían o no nos convencen, de forma que parezca que nos interesamos por la compañía. También son positivas las propuestas e iniciativas para mejorarlas.

Rechazar la oferta

Imagina que has propuesto trabajar desde casa varios días en semana pero te lo han rechazo, o que no pueden suprimirte los viajes semanales por negocios aunque a ti te resulte imposible acudir a todos. Este tipo de negativas en banda puede que sean un señal para rechazar esa oferta de trabajo.

No hay nada de malo en ello, y los reclutadores están acostumbrados a afrontarlas a menudo. Lo importante, dicen los expertos, es mantener las formas y no dar una mala impresión, ya que nos cerraríamos las puertas a futuras oportunidades laborales o de negocios.

 

Vía | HBR

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.