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Claves para mejorar tu inteligencia emocional en el trabajo

Te contamos cómo mejorar tu inteligencia emocional en el trabajo

Adiestrar y pulir tu inteligencia emocional te acarreará muchos beneficios a lo largo de tu carrera profesional, ya que es fundamental para resolver conflictos, establecer negociaciones o comunicarte con tus compañeros. Te aportamos algunas maneras de mejorarla.

La inteligencia emocional se trata de la habilidad para gestionar las emociones propias y ajenas, entendiéndolas, seleccionándolas y trabajando con ellas para obtener resultados positivos en cada situación. Tanto en nuestra vida personal como en el ámbito laboral, desarrollarla es muy útil para reducir el estrés y la ansiedad, mejorar la salud y establecer vínculos afectivos y profesionales sanos y valiosos.

Signos para saber si tienes una gran inteligencia emocional

Numerosas investigaciones relacionan el alto cociente emocional con buenos índices de rendimiento y productividad, así como con mejores sueldos y una mayor satisfacción en el trabajo. Si crees que necesitas mejorarla, aquí tienes claves para que tu inteligencia emocional se vea en aumento.

Cómo mejorar tu cociente emocional a nivel profesional

  • Explora e identifica tus emociones: Es importante que intentes comprender cómo se sienten los demás para ejercitar tu empatía. Conecta con tus emociones, permítete liberarlas -llorar cuando sea necesario, desahogar la rabia, expresar la ternura o el amor, etc- y aprende a identificarlas y reconducir las más negativas o averiguar su origen. Puedes crear tu propio diario emocional y anotar las causas y consecuencias de tus emociones.
  • Comparte tus sentimientos con otras personas: Hablar de las emociones es un estupendo ejercicio para conocerse a uno mismo y establecer lazos con los demás, permitiendo que también se abran Especialmente en el trabajo, es positivo que seas capaz de expresar a otros que te encuentras nervioso, que sientes miedo por un proyecto, que un problema te genera estrés o que necesitas pedir ayuda ante la carga laboral o el cansancio. La comunicación asertiva es la clave. 
  • Escucha a tus compañeros sin juzgarlos: No solamente hablar de tus emociones es importante, ya que tanto o más lo es abrir mente y oídos hacia el resto de personas. Intenta inyectar optimismo, generar confianza y ser un buen oyente de los problemas, conflictos y sentimientos de tus compañeros de oficina. Todos agradecemos la inteligencia emocional ajena. 
  • Domina el lenguaje de tu cuerpo: Además del apartado verbal, es básico manejar y controlar apropiadamente el idioma corporal, ya que en muchos casos, los gestos dicen más que las palabras, delatan a los mentirosos, hacen más atractivas a las personas o ayudan a alcanzar el éxito. Tu postura, tus microexpresiones o la modulación de tu voz contribuyen a la hora de expresar tus emociones.
  • Opta por una postura abierta: Las posturas que indican apertura -inclinar el cuerpo hacia el otro oyente o enseñar las palmas de las manos- te exponen hacia el exterior y son indicadores de tranquilidad y bienestar, mostrando seguridad y confianza. Las que revelan protección -cruzar brazos, taparse la boca- apuntan hacia el malestar emocional, la falta de autoestima o la desconfianza y por tanto, son negativas para la inteligencia emocional.

Fuente | Entrepreneur

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.