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Canonical claudica y cambia de rumbo abandonando Unity y Ubuntu Phone

Escrito por Marcos Merino

Shuttleworth renuncia a sus sueños de 2010 para centrar los esfuerzos de su compañía allí donde cosecha éxitos: IoT y la nube.

Quedan sólo unos días para que Canonical libere la versión 17.04 de su distribución Linux Ubuntu, pero lo que sigue atrayendo la atención de los medios es el comunicado publicado esta semana por el fundador de la compañía, el sudafricano Mark Shuttleworth, en el que se anunciaba un volantazo en la estrategia seguida por su compañía en los últimos 7 años.

Dicha estrategia, que el propio Shuttleworth ha reconocido en varias ocasiones que se trataba de una apuesta personal suya, pasaba no sólo por ‘conquistar el escritorio’ (un espacio que, pese a los constantes vaticinios positivos, lleva años resistiéndose a cualquier distribución de Linux) sino por crear un sistema base común destinado tanto a ordenadores personales como a dispositivos móviles, televisores inteligentes o coches conectados (la tendencia conocida como ‘la convergencia’).

Una meta ambiciosa plagada de obstáculos

Uno de los estandartes de este rumbo fue Unity, el entorno de escritorio desarrollado por la propia Canonical como sustituto de GNOME, y que fue acogido con polémica y ambivalencia por parte de la comunidad de usuarios de Linux. El primer fracaso claro en el asalto de Canonical a los dispositivos móviles llegaría en 2013 con la campaña de crowdfunding destinada a financiar Ubuntu Edge, un proyecto de smartphone equipado con Ubuntu Phone (la alternativa de Canonical a Android) y que sólo cosechó 12,8 millones de dólares de los 32 que se había marcado como objetivo mínimo.

Pero en ese año y en los dos siguientes pequeñas victorias (como el lanzamiento por Bq del primer móvil con Ubuntu Phone, poco después se sumaria Meizu) y constantes anuncios de nuevos lanzamientos y proyectos de futuro (como Mir, la rolling-release, Ubuntu Core y los paquetes Snap) permitieron seguir alimentando la esperanza del éxito a medio-largo plazo de la apuesta de Canonical. Pero Unity 8 no satifizo las expectativas y 2017 empezó con el anuncio de que no habría ningún nuevo lanzamiento de Ubuntu Phone a lo largo de todo el año.

Canonical se ve obligada a renunciar a sus (antiguos) sueños

Y volvemos aquí al comunicado de Shuttleworth, que en resumen anuncia el abandono definitivo de Unity a partir de la próxima versión LTS de Ubuntu (volviendo al redil de Gnome), la clausura de Ubuntu Phone como proyecto corporativo (seguirá desarrollándose pero ya en manoos de la comunidad) y la consiguiente renuncia a la convergencia y a la conquista del escritorio. También tocará ahora iniciar, claro, un doloroso proceso de despidos.

Pero, ciertamente, Canonical no quedará ahora desnortada y sin futuro: sencillamente abandonarán los sueños de convertirse en el ‘Apple de Linux‘ que se marcaron en 2010 para centrar su esfuerzo y sus recursos en otro muy diferente que se han ido labrando en el día a día (quizá involuntariamente, pero con no poco éxito) en campos como el mundo del cloud computing y el Internet de las Cosas.

Vía | Ubuntu Insights

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.