Empresa

BT afronta sus peores resultados, el despido de 4.000 personas y la salida de Luis Álvarez

BT vive una caída dramática en los beneficios, acompañada de un decrecimiento en la facturación orgánica de la firma y una reestructuración extraordinaria de su unidad Global Services.

BT encara un momento complicado de su historia, tras haber presentado unos decepcionantes resultados anuales. En ellos se anotaban unos beneficios de 2.400 millones de euros, un 19% menos que en el curso anterior, pese a que la facturación del grupo británico creció un 24% hasta los 28.638 millones de euros. Eso sí, esos datos tienen trampa, ya que el crecimiento se debe a la integración de Everything Everywhere: en términos orgánicos, el volumen de negocio cayó un 0,2%.

Escándalos contables en el mercado italiano y un impacto negativo de 570 millones de euros a causa de cambios e imposiciones regulatorias han sido los principales lastres en estas cuentas.

Como consecuencia de ello, algunos de los principales directivos de la compañía -como su director ejecutivo (Gavin Patterson) o el director financiero (Tony Chanmugam)- no verán un sólo billete procedente de sus bonus por rendimiento.

Pero la principal sorpresa ha llegado en el negocio de Global Services, dirigida durante los últimos cinco años por el español Luis Álvarez. El directivo ha decidido abandonar la firma (en la que llevaba 18 ejercicios consecutivos) tras los numerosos rumores sobre la posible venta de esta división y el posterior anuncio de que 4.000 empleos serán eliminados en BT Group (la mayoría de ellos en esta divisón) a lo largo de los próximos dos años, con el fin de ahorrar 356 millones de euros. Su sucesor será Bas Burguer, a partir del uno de junio.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.

  • Luis Álvarez deja BT con 800.000€ en el bolsillo gracias a una operación a todas luces ilegal. Vender todas sus acciones un mes antes de la caída en bolsa por el escándalo de Italia, que se conocía desde hacía años dentro de la organización.
    Deja BT con una política de contratación que se basa en prejubilar empleados de su “core” de negocio e incorporan a trabajadores cedidos por terceros ilegalmente, ahora llamados externos para facilitar que los sindicatos puedan mirar para otro lado (la actividad que más les gusta).
    No es culpa exclusiva de Luis Álvarez, pero por mi parte y viendo el rumbo que está tomando BT sólo puedo desearles la misma suerte que a Telefónica, morir a causa de sus estructuras ultra rígidas en un entorno tan dinámico.