Empresa

Avaya entra en concurso de acreedores tras 16 convulsos años de vida

Avaya se rinde a la realidad de los 6.000 millones de deuda que pesan en su balance y se acoge al concurso de acreedores.

El mercado de las comunicaciones corporativas no siempre ha sido tan complicado como hasta ahora: hubo un tiempo en que no había tantos rivales, ni el dominio tan claro de un fabricante (Cisco) ni revoluciones como las comunicaciones unificadas o los servicios IP que cambiaron la industria y pillaron con el pie cambiado a más de un actor. Un tiempo en el que Avaya era una de las referencias, primero como parte de Lucent Technologies (heredera de la tecnología de los Bell Labs de AT&T) y luego como empresa independiente.

Avaya nacía como tal en octubre del año 2000 y, desde entonces, no hizo sino crecer hasta tener más de 18.000 empleados en el año 2007. Ese año fue el curso en que todo cambió: la firma fue comprada por dos fondos de capital riesgo, TPG Capital y Silver Lake Partners por unos 8.200 millones de dólares. Desde entonces, Avaya demostró ir siempre un paso por detrás de sus competidores y ser absolutamente incapaz de afrontar la enorme deuda que fue acumulando la empresa.

Y en esas llegamos al presente, enero de 2017, cuando Avaya acaba de anunciar que se acoge a la figura del concurso de acreedores en Estados Unidos con el fin de “convertirse en una empresa mucho más sólida y con la flexibilidad financiera que permita invertir en innovación y en el desarrollo de nuevos productos”. Una forma enrevesada de admitir lo obvio: la caída constante de ingresos y los más de 6.000 millones de dólares de deuda no invitan a tener esperanzas en la viabilidad de la compañía. De hecho, recordemos que el pasado año ya se rumoreó la posible venta de algunas de sus unidades de negocio (como Switch Fabric o su división de soluciones para contact center) con el fin de reducir su extraordinario pasivo.

La decisión viene tras anunciar los resultados de su año fiscal, cuando su facturación se desplomó un 9% respecto al año anterior, hasta los 3.702 millones de dólares. En la misma línea, el cuarto trimestre ha sido igualmente negativo para el grupo, con 958 millones de dólares en ingresos, 50 millones menos que el mismo período de 2015.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.