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Aprende cómo y cuándo renunciar a tu trabajo

Renunciar a tu puesto puede ser una decisión difícil. Aprende cuáles son los indicios de que debes dar el paso y dejar tu trabajo de la mejor manera.

Si bien renunciar a un puesto no puede equipararse a una ruptura amorosa, si implica poner fin a una relación. Al igual que un noviazgo, un factor influyente puede ser la falta de compatibilidad o el desgaste por el paso del tiempo.

No obstante, es importante no dramatizar la situación y simplemente aprender a identificar cuándo debes dejar tu trabajo y los errores que no debes cometer si quieres poner buen fin a la relación.

¿Cuáles son los indicios de que debo renunciar a mi trabajo?

En el momento en el que el desgaste supere los beneficios debes plantearte cambiar de empleo. Si tu vida está totalmente dedicada a tu carrera profesional probablemente estés dando más de lo que recibes, es importante disfrutar tanto de nuestro trabajo como nuestro tiempo libre.

Otro aspecto a tener en cuenta es el ambiente en la empresa. Si tienes un jefe tóxico o compañeros que te amargan la existencia, y tras intentar lidiar con ellos no veas mejorar, tal vez sea el momento de cambiar de aires. Lo mismo sucede si no reconocen tu trabajo, no escuchan tus propuestas y tampoco recibes críticas constructivas; si no estás avanzando no es lo mejor para tu futuro.

Por otro lado, es posible que no tenga nada que ver con la empresa ni sus componentes. Simplemente has alcanzado la meta que te propusiste al llegar, o te ha salido una oportunidad laboral mejor.

Las causas por las que un mal jefe pierde a trabajadores con talento

¿Qué errores debo evitar al dejar mi puesto?

Evita en todo momento ser maleducado, por muy quemado que estés. Independientemente del motivo, no te interesa dañar tu reputación y por muy bien que hayas desempeñado tu trabajo se quedarán con la última impresión.

Una actitud prepotente también es indeseada; si te vas a una compañía mejor y con un sueldo mayor estupendo, pero no fardes de ello. Intenta acabar de buenas maneras con tus compañeros, y no te anticipes: no tendrás conocimiento pleno de las condiciones hasta que comiences a trabajar.

De igual manera, no menciones tu disgusto y descontento con la empresa con el resto de tus compañeros. Recuerda que ellos siguen trabajando ahí. Así, procura no juzgar a tu anterior jefe o trabajo.

Vía | Entrepreneur 

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Estudiante de Periodismo y Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos, realizando una beca en Axel Springer conectada siempre con la actualidad e innovación!