Empresa

Alphabet prueba una rompedora filosofía de incentivos a sus empleados

Alphabet, nuevo nombre de Google

Alphabet dejará de dar incentivos en forma de acciones cotizadas del grupo. A cambio ofrecerá participaciones sobre cada uno de los proyectos y filiales concretas en que trabaje cada empleado.

En muchas compañías, tanto de gran tamaño y beneficios como en aquellas startups que aún no facturan un sólo euro, una de las fórmulas más habituales de incentivar a los empleados -y, concretamente, a los mejores talentos o a los altos directivos- es entregarles parte de su salario en acciones de la empresa o en opciones sobre las mismas. De este modo de logra, por un lado, reducir el coste salarial que tendía ese trabajador para una organización (especialmente si aún no genera ingresos) y, por otro, mejorar el rendimiento del empleado, ya que siente que de su trabajo depende no sólo su sueldo, sino la valoración y los dividendos provenientes de su participación en la compañía.

Sin embargo, Alphabet -antigua Google- ha decidido darle una vuelta más de tuerca a esta filosofía para adecuarla mejor a la estructura actual de holding en que se ha convertido. Hasta ahora, ciertos trabajadores tenían derechos sobre acciones del grupo en función de su rendimiento, pero esto hacía que no se sintieran identificados plenamente con la división en la que trabajaban, ya que el precio de las acciones de Alphabet depende casi exclusivamente de los ingresos provenientes de la publicidad digital.

Por ello, la empresa de Larry Page y Sergey Brin va a separar cada una de sus divisiones no fundamentales (como Google X, Google Fiber o Nest) en una suerte de ‘mercado bursátil interno’. De este modo, los trabajadores de cada filial recibirán acciones no de Alphabet, sino participaciones sobre sus propios proyectos e ideas, máximo de su propia filial. Una nueva forma de compensación, que no estaría regulada por ningún operador de Bolsa, pero que crearía una relación más estrecha entre los empleados y los beneficios futuros que obtengan a raíz del trabajo realizado en cada grupo concreto.

El valor de las acciones de cada proyecto o filial concreta será determinado por una auditoría externa. Cada seis meses, el precio se actualizará y los empleados podrán vender parte o la totalidad de su cartera de acciones internas a Alphabet, bien a cambio de efectivo o a cambio del equivalente en títulos de Alphabet (estos sí, oficiales y cotizados en Bolsa). En el caso de que un trabajador abandone la compañía, tendrá que convertir inmediatamente sus acciones en efectivo o títulos de Alphabet, de acuerdo a la última valoración existente.

De acuerdo a las informaciones publicadas por Bloomberg, este modelo de incentivos ya estaría ampliamente extendido en Google X, el laboratorio de investigación de Alphabet, aunque otras filiales como Google Fiber habrían rechazado emplear este sistema por el momento.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.