Empresa

9 de cada 10 empresas europeas sufren retrasos en sus pagos

Cerca del 87% de las empresas españolas experimentó la morosidad de sus clientes, que afectó al 42% del valor de sus operaciones.

Alrededor del 90% de las empresas de Europa Occidental ha padecido en el último año el retraso en pagos de sus clientes empresariales, un fenómeno que viene acompañado por una morosidad que afecta a cerca del 40% del valor de las facturas entre empresas.

Así lo afirma un reciente estudio de Crédito y Caución, en el que se señala que los mayores niveles de morosidad de los clientes domésticos se dan en Italia y Grecia, donde alcanzaron casi el 50% del valor de las facturas. En clientes de exportación, la morosidad más alta se registra en gran Bretaña [46%].

En este entorno de alta insolvencia, se ha incrementado el porcentaje de empresas [58% frente al 51% de 2015] que atribuye la morosidad de sus operaciones domésticas a la insuficiente disponibilidad de fondos de sus clientes. En las operaciones de exportación, este porcentaje también ha crecido [40% frente al 37% de 2015].

Pagos pendientes de empresas en Europa

Además, el impago de las facturas por parte de los clientes generó un efecto dominó en la cadena de suministro: casi el 25% de las empresas europeas ha retrasado el pago a sus propios proveedores debido al retraso en el pago de sus clientes. Alrededor del 20% adoptó medidas específicas para corregir sus flujos de caja y cerca del 15% ha tenido que recurrir a financiación adicional.

El 43% de las ventas en España son a crédito

Cerca del 87% de las empresas españolas experimentó la morosidad de sus clientes, que afectó al 42% del valor de sus operaciones. El efecto dominó de la morosidad es más intenso en España que en los mercados de su entorno: un 30% de las empresas, seis puntos más que en Europa, debe retrasar sus propios pagos a proveedores y un 20% incrementar sus préstamos bancarios.

Comparado con 2015, las empresas españolas están menos dispuestas a vender a crédito a sus clientes empresariales: solo el 43% del valor de sus facturas corresponde a ventas a crédito. El valor está por encima de la media europea [41%] pero supone un retroceso frente a 2015 [49%]. Esta menor propensión a vender a crédito -es decir, dejando a pagar el coste del producto- podría reflejar el desafiante entorno de insolvencia que se registra en España.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.