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6 hábitos mentales para gestionar mejor tus emociones en el trabajo

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El enfado no solo puede dañar nuestras relaciones con el resto, también es perjudicial para nosotros mismos. La clave para controlar este tipo de emociones negativas está en adoptar ciertos hábitos mentales saludables que te ayudarán a gestionarlos.

Todos hemos perdido los papeles alguna vez, pero hay ciertas personas que parecen tener más paciencia y autocontrol que el resto. Ante situaciones de estrés o provocación transmiten una templanza admirable siendo una pieza de inestimable valor en un equipo de trabajo.

Se tratan de individuos con una gran capacidad para gestionar sus emociones. Su elevada inteligencia emocional les permite ver la situación desde distintos ángulos, no dejándose llevar por esa actitud impulsiva guiada por nuestros sentimientos.

Afortunadamente, la capacidad de gestionar nuestras emociones de manera inteligente es algo que podemos desarrollar, siendo una de las habilidades que más nos beneficiarán a lo largo nuestra vida profesional.

4 preguntas para abordar un problema con inteligencia emocional

Veamos cuáles son los hábitos mentales que te ayudarán a gestionar mejor tus emociones en el trabajo:

  • Se protegen de aquellos que les enfadan: Las personas que saben gestionar bien sus emociones son capaces de identificar quienes son aquellos que más agotan su paciencia y ponen barreras para impedir que les afecten. Antes de nada deciden que no van a dejar que esa persona les lleve al límite.
  • Averiguan qué es lo que realmente les enfada: La inteligencia emocional implica ser sincero con uno mismo. Puede que lo que te haya hecho explotar no sea el motivo real de tu enfado; aprende a ver más allá y ser lo más honesto contigo posible. Una vez que encuentres la raíz del problema te será más fácil eliminarlo.
  • Responden, no reaccionan: Es importante que aprendas a eliminar las reacciones impulsivas que surgen ante un enfado.  Un patrón muy saludable es primero identificar que algo te ha molestado, y retirarte; después reconoce que estás enfadado y habla con otra persona sobre el tema para verlo con perspectiva; tras pensarlo das la respuesta que está basada en una decisión meditada, no un impulso. Así, es importante que seas consciente de las consecuencias que tiene perder el control de tus emociones.
  • Hacen pausas de 6 segundos: La química de las emociones dura alrededor de 6 segundo en nuestro cerebro; si esperas ese pequeño periodo de tiempo antes de reaccionar dará tiempo a que se rebajen, evitando que des una respuesta fruto del enfado o la frustración.
  • No son orgullosos: Si sabes gestionar tus emociones no tendrás problema en acercarte a la otra persona para aclarar las cosas. Tampoco se niegan a pedir perdón si saben que se han equivocado, y tienen el hábitos saludable de escuchar a los demás y ponerse en su lugar.
  • Adoptan una mentalidad positiva: Es importante saber eliminar el enfado, por muy bien que lo hayas gestionado con tu reacción al exterior. Hay dos ejercicios recomendables para hacer esto: la primera es ser agradecido; durante 21 días apunta todo lo bueno que te haya pasado en el día, te ayudará a ser una persona más optimista. Así, también te ayudará desarrollar tu empatía; procura siempre ponerte en el lugar de los demás, imaginándote cuál podría ser el motivo por el que han actuado así o como deben sentirse.

Vía | Inc.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Graduada en Periodismo y redactora en TICbeat. ¿Qué me interesa? La innovación, la actualidad, la tecnología y, sobre todo, las personas.