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6 claves para evitar fraudes con tarjeta bancaria en tu ecommerce

BBVA eBay Mailify PrestaShop unidos por ecommerce
Escrito por Marcos Merino

Cuando un defraudador usurpa la identidad de otra persona para realizar compras con su tarjeta, hay siempre dos víctimas: el propietario legítimo de la tarjeta y el e-commerce en el que se realiza la compra.

Es relativamente sencillo que una tarjeta bancaria sea utilizada para realizar compras online por alguien distinto de su legítimo propietario: en ausencia de 3D Secure (sistema que envía un código vía SMS al móvil del titular para validar la compra), cualquier persona que conozca (o tenga acceso físico) a datos como los 16 dígitos de una tarjeta de crédito, su fecha de caducidad y los 3 dígitos del criptograma (CVC) puede completar un pedido online.

Así, en los últimos años el número de fraudes con tarjetas emitidas en España ha ido en aumento: según cifras del Banco de España, en 2016 se produjeron 888.000 operaciones fraudulentas (el 69% de ellas, a distancia) por valor de 56 millones de euros. Al contrario de lo que suele pensarse, las víctimas de los robos de identidad no son sólo los individuos: también las tiendas online.

Y es, tras un caso así, cuando el titular de la tarjeta de crédito reclama el importe a su banco, éste está obligado devolver el importe adeudado. Pero dicho importe puede ser reclamado a su vez al e-commerce donde se realizó la compra (chargeback); y si un mismo ecommerce se convierte en objeto habitual de los ‘chargebacks’, las entidades emisoras de las tarjetas pueden llegar a bloquear las operaciones tramitadas a través del mismo.

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Por todo ello, a los propietarios de las tiendas online les interesa tener en cuenta los siguientes 7 consejos de la pasarela de pago especializada en PYMEs ‘Klik & Pay‘:

  1. Cuidado si el pedido es demasiado bueno para ser verdad: Si vendes objetos decorativos con una cesta promedio de 50€ y recibes un pedido de 100 piezas similares, desconfía. No es habitual que un particular necesite tal cantidad y un profesional suele contactar previamente para negociar condiciones especiales. Pero los estafadores saben que sólo tienen una oportunidad para usar la tarjeta robada y por ello acumulan un máximo de productos en el pedido antes de que la víctima anule su tarjeta.
  2. Cuidado si un mismo cliente acumula los pedidos modestos: Muchas tiendas buscan optimizar su tasa de conversión haciendo que el protocolo 3D Secure sólo se active a partir de determinada cantidad, por lo que el culpable del fraude sólo tiene que identificar esa barrera para mantener sus pedidos por debajo de la misma.
  3. Cuidado si el comprador exige una entrega exprés tras contactar contigo: Este comportamiento debería ser motivo de alarma, y está motivado por el deseo de recopilar el máximo de artículos antes de que el titular de la tarjeta la bloquee. A mayor velocidad para expedir el pedido, menos tiempo para comprobar la legitimidad del mismo.
  4. Cuidado si los datos del comprador son sospechosos: Los defraudadores suelen recurrir a transacciones B2B, pues son conscientes de que una empresa siempre levanta menos sospechas que un particular. Siempre es útil comprobar antes la existencia de la sociedad y el puesto en la misma del comprador a través de redes sociales profesionales como Linkedin.
  5. Cuidado si el comprador trata de esconder su dirección IP: Al ser un dato que permite localizar al usuario, el defraudador tratará de encubrir la suya detrás de un proxy para impedir ser localizado.
  6. Cuidado si el comprador pide una entrega en el extranjero: Es habitual que recurran a esto con el objetivo de disuadir a los comerciantes de tomar acciones judiciales. Lo mejor en estos casos es guardar el paquete en depósito unos días más de lo habitual, para realizar comprobaciones extra.

Vía | Klik & Pay

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.