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20 comportamientos molestos que deberías evitar en la oficina

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¿Quieres caer bien en el trabajo? Empieza por eliminar estos hábitos irritantes en la oficina y deja de molestar al resto de tus compañeros, lo agradecerán.

El respeto por los demás en la oficina es primordial. Entre las horas que pasa un trabajador medio en le oficina, y el nivel de estrés al que muchos están sometidos, lo último que necesitan es tener al lado a un compañero de trabajo molesto.

Si quieres caer bien en la oficina, y ganarte el respeto de tus compañeros, lo primero que debes hacer es eliminar hábitos molestos. Tal vez no lo hagas intencionadamente, pero algunos comportamientos pueden ser especialmente irritantes para tus compañeros de trabajo.

Echa un vistazo a estos comportamientos molestos y conviértete en el compañero de trabajo ejemplar:

  • Llegas tarde a todas partes: Todos los días llega tarde el bus, y suelen pasarse 10 minutos esperando a que llegues a cada reunión. El tiempo es oro, no hagas malgastes el del resto.
  • Estás malo constantemente: Cada dos por tres llamas a la oficina para decir que no puedes ir porque estás enfermo. Difícilmente te tomarán enserio si no eres capaz de afrontar tus responsabilidades de manera constante.
  • Traes comidas fuertes a tu escritorio: Para empezar, comer en tu puesto de trabajo no es bueno para ti, es importante que te des un descanso y comas lejos del ordenador. No obstante, también molestarás a tus compañeros si traes comidas con un fuerte olor a tu escritorio; mejor cómete el pesado, la cebolla o el queso en la cocina.
  • Eres pesimista: Te caracterizas por tu actitud negativa. Te quejas continuamente de que las cosas van mal y alegas que no hay solución. Nadie quiere energías negativas a su alrededor, son contagiosas.
  • Cuestionas todo: Hacer preguntas es bueno, pero cuestionar todo tanto que parece que estás poniendo pegas solo irritará al resto.
  • No cuidas de las zonas comunes: Dejas tus platos sucios en la encimera de la cocina, has invadido la mesa con tazas sucias y haces que muchos se pregunten para qué están las basuras. Este tipo de comportamiento demostrará tu falta de respeto y tu irresponsabilidad.
  • Distraerse en las reuniones: Por muy inteligente que seas, si estás mirando el móvil no estás dedicando toda tu atención a otras cosas. Enviar mensajes de texto durante una reunión es una falta de respeto, te están hablando así que presta atención.
  • Interrumpes al resto: Demostrarás tu poca paciencia y respeto por la opinión del resto.
  • Ser un sabelotodo: ¿A quién no le molestan los sabelotodos?
  • Fardas continuamente: Tienes que ir gritando tus logros a los cuarto vientos. Si haces las cosas bien la gente apreciará tu trabajo, no hace falta que se lo restriegues por la cara, solo te quitarás mérito.
  • La oficina no es un salón de belleza: Puede que para ti no sea grave, pero a algunos les molesta que saques el peine en la oficina. Mejor dirígete al baño.

10 hábitos de personas que siempre caen bien

  • Hablas sobre tus problemas personales: Procura desahogarte después de trabajar. Tal vez incomodes a tus compañeros hablando sobre este tipo de temas, y si te quejas en exceso acabarás cansando al resto.
  • No cuidas de tu higiene corporal: Si tienes que convivir con gente en un espacio cerrado durante 8 horas intenta cuidar tu higiene e imagen corporal.
  • Eres un cotilla: Intenta no hablar sobre los demás o indagar demasiado en sus asuntos personales.
  • Presionas a tus compañeros para que te compren productos o se unan a tu causa: Si mencionas tu producto o la causa por la que luchas y tus compañeros muestran interés, no hay nada de malo en indagar a ver si les interesaría participar. No obstante, evita pedirles directamente que compren o participen, ya que si no quieren se sentirán obligados y crearás una situación incómoda.
  • Eres ruidoso: Cuando alguien está intentando concentrarse los ruidos le molestan el doble. Intenta bajar el volumen de tu música para que no lo oigan de fondo, y procura no ser escandaloso. Así, los pequeños ruidos como el
  • Te pasas el día al teléfono: Y no por motivos de trabajo. Alguna llamada personal que otra no pasa nada, pero pasarte el día al teléfono hablando sobre tu perro o planes del fin de semana puede acabar volviendo loco a tu compañero de al lado.
  • Invades el espacio personal del resto: Intenta aprovechar los cajones y mantener ordenado el escritorio, posiblemente a algunos les moleste más el desorden que a ti.
  • Evitas cualquier evento social: Intenta esforzarte por conocer a tus compañeros de trabajo acudiendo a los eventos de teambuilding o los encuentros fuera de la oficina. Puede que seas tímido o tengas mejores cosas que hacer, pero socializar con tu equipo mejora el rendimiento. Además, puede que te des cuenta de que te agrada más ir a la oficina si tienes una mejor relación con tus compañeros.
  • Tus emails son irritantes: No seguir las reglas de etiqueta para los emails puede ser muy molesto. Evita enviar correos irrelevantes, olvidarte de incluir un asunto o alegar que algo es urgente cuando en realidad no lo es.

Puede que no tengas ningún comportamiento molesto, pero tengas que lidiar con los hábitos irritantes de tus compañeros. Si este es tu caso lo peor que puedes hacer es criticarlos, evitarlos o tratarlos con poco respeto. Te acabarás convirtiendo tú en el compañero molesto.

En cambio, intenta aprender a lidiar con compañeros tóxicos o molestos. Puede que hacer ejercicios de meditación o relajación en la oficina te ayude a obviar los hábitos irritantes de los demás. La tolerancia es una gran virtud, no la pierdas.

Vía | Business Insider

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Graduada en Periodismo y redactora en TICbeat. ¿Qué me interesa? La innovación, la actualidad, la tecnología y, sobre todo, las personas.

  • Miguel Matos

    Ok buenos puntos, pero del tercero no se puede hacer nada: no hay un sitio común lo suficientemente acomodado como para que los trabajadores coman ahí, así que tod@s se “refugian” en sus oficinas.