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14 gastos que los autónomos empresarios pueden desgravar en la Renta 2017

14 gastos que los autónomos empresarios pueden desgravar en la Renta 2017

Si eres autónomo y empresario, te contamos qué 14 gastos puedes deducirte en la Declaración de la Renta y Patrimonio 2017. Algunos de ellos son los salarios de empleados, los alquileres o las reparaciones, así como facturas de suministros.

Si eres autónomo empresario y te dispones a hacer la Declaración de la Renta te contamos cuáles son los los gastos que te puedes desgravar, tanto si la haces de forma online como por teléfono o en una oficina física. Puedes presentar y confirmar tu borrador hasta el 27 de junio para declaraciones de renta y patrimonio 2017 con resultado a ingresar con domiciliación en cuenta y el 2 de julio para el resto de contribuyentes. En España había registrados 3.230.400 trabajadores autónomos este mes de marzo de 2018. 

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En la pasada campaña, un 88% de contribuyentes se inclinaron por hacer la Renta online, por lo que este año la Agencia Tributaria también ha lanzado una aplicación que permitirá a los usuarios confirmar su borrador y gestionar las declaraciones de otras 19 personas más, desde el mismo perfil. Se estima que sea usada por hasta 4,85 millones de contribuyentes.

Cabe destacar que los gastos que los autónomos empresarios pueden deducirse se restan de los ingresos en el capítulo de actividades económicas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y no del apartado de rendimientos del trabajo, ya que está destinado a las personas asalariadas. Los autónomos deben estar adscritos al régimen de estimación directa del IRPF, ya sea a la opción normal o a la simplificada.

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Desde el bufete Hedilla Abogados, especializado en traspaso de negocios y asesoramiento legal, Miguel Hedilla, abogado y fundador del despacho ofrece una relación de los gastos que te puedes deducir. Recuerda que los gastos deben estar estrictamente vinculados a la actividad profesional y que deben guardarse todas las facturas justificativas correspondientes, anotadas en los libros de gastos e inversiones. Los tiques no sirven, deben ser facturas.

  • Consumos de explotación: estos aluden a la compra de mercaderías y otros elementos necesarios para el ejercicio de la actividad.
  • Sueldos y salarios.
  • Otros gastos de personal, tales como formaciones, seguros, obsequios e indemnizaciones.
  • Seguridad Social a cargo de la empresa: las propias de los empleados más las de autónomo del titular del negocio.
  • Arrendamientos y alquileres.
  • Reparaciones y conservación.
  • Pagos a profesionales, abogados, asesorías, etc.
  • Gastos por abonos por otros servicios exteriores: primas de seguro, transportes, publicidad, etc.
  • Tributos deducibles: el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y el Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Sin embargo, no lo son el IRPF ni las sanciones y recargos de apremio por presentación de las declaraciones fuera de plazo.
  • IVA soportado: aplicado a la parte de la que no se puede deducir el IVA que se abona en las declaraciones trimestrales, y se refiere a los derivados de la actividad en recargo de equivalencia.
  • Gastos financieros: los intereses pagados a bancos y a la Agencia Tributaria por aplazamientos.
  • Amortizaciones: referido a la depreciación de inversiones. Hay que atenerse a la relación de bienes amortizables, a sus plazos y porcentajes, todo ello de acuerdo a las tablas elaboradas por Hacienda.
  • Facturas: como novedad lanzada dentro del paquete de medias de la Ley de Trabajo Autónomo, pueden deducirse los suministros de gas, agua, electricidad, Internet o teléfono si son exclusivamente de uso profesional y si el domicilio es el lugar de trabajo. Se calculará el 30% del total sobre el porcentaje de espacio de la vivienda destinado a la actividad laboral, tras notificarlo a Hacienda en la declaración censal mediante el modelo 036 o 037. Si resides en un domicilio de alquiler, debes contar con las dos facturas, diferenciando cada gasto profesional y personal.
  • Restaurantes y hoteles: se aceptan, siempre que sean con carácter esporádico y estén justificados por la profesión. En cuanto a las dietas de manutención, el autónomo podrá deducirse 26,67 euros diarios (48 en el extranjero) si no pernocta y 53,34 si lo hace (91,35 en el extranjero). El pago debe ser de tipo electrónico y no se aplica al municipio en el que se lleve a cabo la actividad laboral.

Por otra parte, no pueden deducirse los gastos de turismo y combustible al estar excluidos del reglamento del impuesto, salvo que se justifique su necesidad para el desarrollo de la actividad profesional. También se admiten los gastos de familiares en segundo grado que trabajen como autónomos colaboradores en el negocio, mientras que no superen el valor del mercado y se justifica el pago efectivo de las nóminas mediante transferencia bancaria mensual o similares.

Para finalizar, puedes deducir los seguros médicos privados, como los de las pólizas sanitarias, admitidos para el titular, el cónyuge y los hijos menores de 25 años que vivan en el mismo domicilio, hasta un máximo de 500 euros por persona o 1.500 euros en caso de minusvalía.

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.