Emprendedores

Las plataformas españolas de ‘equity crowdfunding’ se unen para mejorar la regulación del sector

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Escrito por Esther Macías

Las principales plataformas del sector envían a Economía sus propuestas de cara a la futura Ley de Fomento de la Financiación Empresarial que prepara el Gobierno y con la que se regulará, entre otros aspectos, el equity crowdfunding y el crowdlending en España.

Tras conocer los pormenores del Anteproyecto de Ley de Fomento de la Financiación Empresarial, con el que el Gobierno persigue regular, entre otros aspectos, la actividad del equity crowdfunding (dirigido a inversión en proyectos empresariales) y el crowdlending (dirigido al préstamo en este tipo de proyectos) en España, las principales plataformas del sector –como Bestaker, Bihoop, Creo en tu proyecto, Crowdcube, Fundedbyme, Lánzanos, Lemonfruits, Mynbest, Socios Inversores, Syndesimentors y The Crowd Angel– y la Asociación Española de Crowdfunding (Spain Crowdfunding) se han unido para realizar sus aportaciones a la futura normativa y que el Gobierno modifique algunos de los aspectos que más polémica han causado con el borrador del documento, como las limitaciones económicas impuestas a esta actividad.

“En cuanto supimos del Anteproyecto de Ley de Fomento de la Financiación Empresarial las principales plataformas del sector nos unimos para enviar a la Subsecretaría de Economía y Competitividad nuestras aportaciones de cara a regular esta actividad”, explica a TICbeat José Carlos Vallecillo, CEO y cofundador de Bihoop, una de las plataformas de equity crowdfunding que participan en la iniciativa. “Todos creemos que ésta es una muy buena oportunidad para fomentar el sector y regularlo de forma que el inversor tenga unas coberturas mínimas. Estamos convencidos de los aspectos positivos del crowfunding y el crowdlending para el ámbito empresarial y las startups en particular pero hay aspectos del Anteproyecto que se pueden mejorar. Todas las empresas que nos hemos unido en esta iniciativa tenemos una amplia experiencia en este mercado y podemos aportar mucho de cara a que la futura legislación defienda los intereses de los emprendedores, los inversores y de las propias plataformas”, añade el experto.

Eliminar la limitación de capital, la principal petición

De entre los muchos aspectos que se pueden mejorar del Anteproyecto, según Vallecillo, destaca uno en el que los impulsores de esta iniciativa han hecho especial hincapié en el documento que han enviado hace ya unos días a Economía y sobre el que esperan debatir en breve con los responsables de la citada Subsecretaría: la limitación económica interpuesta.

Ésta es, de hecho, uno de los aspectos más polémicos del anteproyecto de ley, ya que éste establece una cifra tope para la inversión individual tanto por proyecto (de 3.000 euros) como por plataforma (de 6.000 euros), además de un límite de fondos para cada proyecto (un millón de euros) con la posibilidad de que las plataformas que no cumplan estos requisitos legales reciban sanciones administrativas. “Limitar el capital que el inversor puede destinar a cada proyecto dificulta enormemente el desarrollo de este sector. ¿Por qué los inversores solo pueden destinar 3.000 euros a un proyecto si quieren aportar, por ejemplo, 50.000? Esto perjudica que los proyectos puedan salir adelante”, indica Vallecillo.

Las plataformas de crowdfunding tampoco están de acuerdo con que el inversor solo pueda destinar 6.000 euros por plataforma. “Entendemos la postura del Gobierno de que el inversor esté perfectamente identificado pero no que se limite el montante que pueda destinar a cada plataforma”, asevera, reconociendo que esta limitación puede ser también una forma de “evitar problemas” frente a otros productos financieros; no hay que olvidar que tanto la actividad de inversión como la de préstamo ha sido un coto, hasta ahora, del mundo de la banca, que ve cómo otras plataformas pueden quitarle un trozo de pastel en este negocio.

Hacia una normativa más global

En cualquier caso, el CEO de Bihoop señala que “hay que dar otra solución para que existan distintos tipos de inversores y mirar a otros mercados más avanzados en este sentido como Reino Unido y Estados Unidos”; en este último país, de hecho, la regulación sobre esta actividad lleva ya más de un año en marcha.

Vallecillo está convencido de que acabará habiendo, de hecho, una legislación a escala europea en materia del equity crowfunding y el crowdlending. “Estas plataformas ya colaboramos, de hecho, en un grupo de trabajo europeo para sentar las bases de esta actividad de cara a un futuro”, indica. “Lo que está claro es que el equity crowdfunding está para quedarse y crecer a escala internacional”, sentencia.

De momento, el siguiente paso de estas plataformas en España es dialogar con la Subsecretaría para que la regulación que se aborde de este sector sea la mejor posible. “Esperamos encontrar puntos comunes con Economía. Desde luego todos entendemos que este sector debe estar regulado para que las plataformas sean cada vez más profesionales y que sigan un sistema estándar con procesos seguros”.

No obstante, Vallecillo recuerda que, de momento y hasta que se apruebe la nueva Ley (“lo que puede llevar desde unos meses hasta un año, según nuestros asesores”, indica) el modo de operar de estas plataformas continúa como hasta ahora. “Seguimos trabajando como siempre y dentro de la legalidad vigente”, afirma.

 

 

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.