Emprendedores

“Necesitamos dar la oportunidad a nuestras niñas para poder cambiar el mundo”

Escrito por Natasha Bernal

Una emprendedora lanza, GoldieBlox, un juguete para impulsar el pensamiento analítico en las niñas e animar a que más de ellas sean ingenieras.

GoldieBlox es una iniciativa de una estudiante de ingeniería de Stanford. Su sueño es animar a más niñas a dedicarse a la ingeniería, una profesión en la que los hombres son una gran mayoría.

El argumento de esta emprendedora no pretende juzgar a nadie, sino que refleja la verdad: el tipo de juguetes que se encuentran en el mercado se encuentran muy divididos por género. A las niñas se les ofrecen muñecas y Barbies, mientras que los niños tienen mayores oportunidades de usar su lógica y habilidades estratégicas en juegos como los trenes o construcción. Con esto, Debbie Sterling pretende que haya más oportunidades para que muchas niñas desarrollen técnicas que les ayudarán a optar por profesiones como la ingeniería.

“Los ingenieros afectan a todo lo que hacemos a diario”, explica Sterling en su blog. “También son un 89% varones. Esto significa que los hombres, que forman la mitad de la población, están tomando las decisiones para el 100% de la población. Nos falta la perspectiva del otro 50%”, añade. La ingeniera apunta que para construir nuestro futuro de manera responsable, necesitamos la perspectiva femenina. “Necesitamos dar la oportunidad a nuestras niñas para poder cambiar el mundo”, dice.

“Creo que a las niñas les gusta el rosa, pero somos mucho más que eso”, apunta la emprendedora en un video de presentación. Ella quiso unir las dos cosas: lo que les gusta a las niñas con juegos técnicos que les estimulen. Para ello, contó con una historia de una niña (que se podrá descargar de forma gratuita en en iPhone y iPad para las niñas que aún no lean solas) que ayuda a sus amigos los animales en diferentes aventuras estratégicas.

El proyecto inicial consistía en una base de madera, un cuento, unos carretes de hilo y una cinta rosa con la que los niños podrían hacer bailar los animales. Con mucha persuasión y financiación propia, Sterling consiguió que su proyecto obtuviese un único prototipo de fábrica. Para saber si el juego tendría éxito, probó el prototipo con 100 niñas de diferentes edades, quienes quedaron encantadas.

Una estelar puesta en escena a través de Kickstarter con 285.881 dólares recaudados ha hecho que la emprendedora pronto podrá hacer su proyecto una realidad. Este es su video de presentación:

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Natasha Bernal