Emprendedores

Los espacios de coworking, el renacer de la antigua comunicación

Escrito por Jorge Massa

Hasta hace muy poco tiempo el pensamiento único era el trabajo en un espacio de oficinas totalmente sectorizado o el trabajo desde casa conectado a Internet.

Con el auge de Internet a principios del año 2000 en USA, empezaron a surgir los centros de trabajo (Workcenters) donde la gente que trabajaba desde casa o como freelance se iba con su portátil, se conectaba a la red, disponía de una serie de servicios como Internet, impresoras, escáner y fax, y en los descansos tenían la oportunidad de socializar con las personas del entorno. Estos Workcenters fueron los precursores de los actuales espacios de coworking.

Hace tan solo unos días tuvimos en el Hub Madrid una visita de una estudiante belga de arquitectura que nos preguntó por qué nos gusta trabajar juntos en ese espacio cuando desde casa y con las nuevas tecnologías podemos estar comunicados perfectamente. La respuesta a esta pregunta es la clave del nuevo modelo de creación de empresas basadas en el emprendimiento.

El cambio de un modelo a otro se produce en el momento en el que la gente se percata de que el momento del descanso para un café o una charla es una herramienta productiva de inmenso valor. Los factores que hacen de esta situación un elemento indispensable en la productividad de nuestro trabajo son los siguientes:

  • Feedback. En estos descansos se suelen hacer comentarios de algún problema del trabajo al que se le están dando vueltas y sin darnos cuenta una opinión del compañero de café nos da una nueva visión o solución del problema.
  • Diversificación. Los compañeros del centro de trabajo vienen de distintos sectores, lo que nos aporta información desde ámbitos empresariales tan distintos como el marketing o la contabilidad.
  • Colaboración. De una charla puede surgir una alianza o colaboración, o incluso un futuro socio.

 

Si reunimos todos estos factores tenemos la esencia de un espacio de coworking, un lugar en que profesionales de distintos sectores comparten sus ideas, colaboran entre ellos aportando sus conocimientos en cada unos de sus ámbitos de trabajo y en muchas ocasiones llegan a acuerdos de colaboración para desarrollar un proyecto común. Si sumamos a todo esto el coste bajo de trabajar en un centro de coworking, tenemos el ecosistema ideal para emprender un proyecto empresarial con un coste inicial asequible para cualquiera.

Es la versión moderna del Ágora, de ese café del pueblo, de la feria de ganado en la que se intercambiaban experiencias... todos ellos lugares donde se reunían los sabios de las distintas disciplinas para compartir conocimientos e ideas. Los nuevos medios de comunicación a través de Internet son un herramienta muy útil pero no recrean la experiencia de hablar o reunirse en sociedad.

El autor del texto es Jorge Massa. Después de pasar por la mayoría de de los operadores de telecomunicaciones de España como analista de sistemas y administrador de seguridad informática, Jorge continuó en el mundo del desarrollo y diseño web compaginándolo con su afición en la dirección y producción audiovisual de cortometrajes. Leer más sobre Jorge.

Sobre el autor de este artículo

Jorge Massa

Después de pasar por la mayoría de de los operadores de telecomunicaciones de España como analista de sistemas y administrador de seguridad informática, Jorge continuó en el mundo del desarrollo y diseño web compaginándolo con su afición en la dirección y producción audiovisual de cortometrajes. Actualmente, como miembro del Hub Madrid, colabora en distintos proyectos web relacionados con sistemas de recomendación basados en el filtrado colaborativo además de intentar sacar adelante su proyecto de emprendimiento www.filmtosee.com, un futuro catálogo de todo el cine Online a nivel nacional y muchas más sorpresas.