Emprendedores

Las aceleradoras recomiendan a los emprendedores tomárselo con calma

Escrito por Manuela Astasio

Miembros de varias plataformas de apoyo a startups reflexionan en el Salón Miempresa sobre los obstáculos que encuentra hoy un emprendedor en España.

Las trabas administrativas, el desfase formativo y la ausencia de inversores en la etapa de desarrollo son algunos de los problemas con los que topan las startups que arrancan en España, según profesionales del sector que han participado en el debate ‘Incubadoras, aceleradoras, lanzaderas. Análisis de la tendencia’, que ha tenido lugar en el marco del Salón Miempresa, que se celebra estos días en Madrid.

Enrique Dubois, socio fundador de Mola.com, incubadora-aceleradora de proyectos de Internet, ha denunciado que “casi todas las iniciativas públicas que supuestamente apoyan al emprendedor no hacen más que estorbar y no tienen interés en hacer nada”. “Es como la responsabilidad social corporativa de moda”, ha añadido. Mola.com invierte en negocios en etapa semilla y  hoy cuenta con 50 proyectos en cartera.

Un estudio del pasado noviembre realizado por Startup Genome y Telefónica Digital mostraba las veinte ciudades más potentes en generación de ecosistemas favorecedores del emprendimiento. De entre estas veinte ciudades solo tres son europeas: Londres, París y Berlín. El informe se basaba en la opinión recabada entre más de 50.000 startups teniendo en cuenta variables como la facilidad de obtener financiación, el talento, la mentalidad y el output de las empresas. Del mismo se extrae un dato alarmante: tan solo una capital hispanohablante. No, no se trata de ninguna ciudad española sino de Santiago de Chile. Las medidas para impulsar el desarrollo de la industria del emprendimiento con mayúsculas son necesarias y según los participantes en el debate de El Salón Miempresa, vamos tarde.

Desde la mesa se ha hablado sobre la futura Ley del Emprendedor y se han sugerido medidas de apoyo como la liquidación del IVA una vez se haya producido el cobro de las facturas, los incentivos fiscales a la inversión privada, las ayudas a la contratación de emprendedores y profesionales cualificados extranjeros y la reducción de las cuotas de autónomos (la recién propuesta tarifa plana de 50 euros para los menores de treinta años solo es “un parche”, dicen estos profesionales).

La idea generalizada entre los participantes es que la Administración debe facilitar la colaboración público-privada y, sobre todo, no poner trabas a la contratación de talento extranjero.

En esta línea, Luis Rivera, fundador de  OkuriVentures, un “pseudo vc” que está detrás de los programas aceleradores de empresas de Tetuán Valley, Startupbootcamp y StartupSpain en Madrid, ha asegurado que, cuando un emprendedor ocupa más tiempo en solicitar subvenciones que en buscar clientes, “está perdido”.

¿Hay que irse fuera?

En cuanto a la fiebre por la internacionalización, los ponentes han aconsejado ir paso a paso y decidirse al salto al extranjero solo una vez se tenga, al menos, un mercado piloto en España.

Precisamente, Juan Luis Hortelano, director del capítulo español de Plug & Play, ha explicado que el objetivo de esta plataforma es acelerar el crecimiento de las empresas y, tras un exhaustivo proceso de selección, proporcionarles línea directa para facilitar su posible instalación en Silicon Valley.

Plug and Play comenzó su actividad en mayo de 2012, y hoy cuenta con nueve compañías invertidas y aceleradas. El objetivo en 2013 es realizar dos programas de aceleración, invertir en un total de 25 empresas, y llevar entre cinco y diez a Silicon Valley.

Pero, aunque la situación en nuestro país, como ha dicho Luis Rivera, “no dé ni para llorar”,  salir fuera es “cada vez más complicado”.

Enrique Dubois ha explicado que el mercado estadounidense es mucho más maduro que el español y que lugares como Silicon Valley solo pueden ser una opción para aquellos proyectos verdaderamente innovadores, es decir, los que no existan ni aquí ni allí.

Después ha comentado que otra alternativa para aquellos que tengan un proyecto potente e internacionalizable es Latinoamérica, en concreto, México, Colombia y Brasil, donde puede haber espacio para aquellas ideas ya desarrolladas en Estados Unidos.

Faltan ángeles

Según Aquilino Peña, uno de los mayores obstáculos para emprender en España no se encuentra en la fase inicial, donde mucha gente encuentra financiación entre sus familiares y amigos, sino en el momento en el que la empresa necesita otro tipo de inversor para dar un paso adelante: el super angel. Aunque, a su vez, este tipo de inversor, ha coincidido Peña con sus compañeros, necesita un escenario fiscal más favorable para actuar.

Peña es socio de KiboVentures, que es justo eso, un super angel que cuenta con un portfolio de 12 empresas y que el pasado año logró un destacable éxito con la venta de Sindelantal.com a JustEat en el mes de septiembre.

Por su parte, Dubois considera que “una gran idea logra financiación en cualquier parte”, pero en España hay muchos proyectos que necesitarían “un poco más de dinero para demostrar que son buenos”. Su compañero de mesa Luis Rivera coincide con él y ha afirmado que ha visto “auténticas masacres”. “He visto morir a muchas startups que no lo merecían”.

En cualquier caso, si el proyecto es muy bueno en España sí es posible conseguir segundas y terceras rondas de financiación. Además, y pese a la ausencia de angels, Enrique Dubois ha destacado que el emprendedor español cuenta con un activo muy potente, y es que “está muy acostumbrado a manejar miserias”. “Con 50.000 euros, un emprendedor español lleva un proyecto a la fase a la que un francés lo llevaría con 500.000 y un americano con dos millones”. Un emprendedor que en España, por otro lado, no tiene un perfil definido, como sí lo tiene en otros países como, por ejemplo, Reino Unido.

Respecto a los criterios en base a los que las aceleradoras seleccionan los proyectos, no hay nada nuevo bajo el sol: “Éstos deben ser innovadores, con un equipo escalable y que tenga tracción”.

Educar para emprender

Otro de los problemas denunciados ha sido el “absoluto desfase en la educación española entre formación y trabajo”. Para Luis Rivera, “las universidades españolas producen funcionarios y técnicos, pero no emprendedores”.

Al mismo tiempo, Enrique Dubois ha reconocido que echa de menos la estrecha colaboración entre universidad y empresa que sí presenció en Estados Unidos. “Aquí pocos proyectos surgidos en la universidad encuentran financiación”.

Sin embargo, y a pesar de que no conviene ser demasiado optimista respecto a las ventajas de arrancar una startup ahora en España –“para eso ya están los políticos”, ha apuntado Rivera– todos han coincidido en que existen oportunidades en el ámbito de las TIC, como es el caso del business to business, en concreto, los servicios a empresas que preparen su migración a la nube.

Aun así, ha reflexionado Rivera, es natural que muchos proyectos fracasen, y no siempre debe considerarse el fracaso como tal: “Darte cuenta de que no va a funcionar no es un fracaso, es una victoria”.

El debate ha sido moderado por Miguel Galera, director del Founder Institute de Madrid y de TICbeat.com

Foto cc: hktang

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.