Emprendedores

We are knitters extiende sus hilos en Europa

Escrito por Esther Macías

La startup española especializada en la venta online de kits para hacer punto aborda su expansión internacional, empezando por Alemania

We are knitters es un ejemplo perfecto de empresa de la nueva economía que funciona. La firma, basada en una actividad tan tradicional como la comercialización de artículos para hacer punto, ha sabido posicionarse con éxito en España y vender también en otros países. De hecho, desde que naciera en 2011 ya ha vendido 4.000 kits en más de 10 países, unos 12.000 ovillos de lana, y el pasado año 2012 facturó 100.000 euros.

En la actualidad, tras recibir una financiación por parte de SCR Cabiedes & Partners y de los business angels François Derbaix, fundador de Toprural.com, y Yago Arbeloa, presidente de la Asociación de Inversores y Emprendedores de Internet, se prepara para acelerar la expansión internacional de la compañía en Europa. “Nuestros planes más inmediatos se centran en la penetración en el mercado alemán. Además, poco a poco queremos meternos en Reino Unido –explica a TICbeat Alberto Bravo, cofundador de We are knitters–. El salto definitivo sería entrar en Estados Unidos, aunque para ello tenemos que estar preparados a todos los niveles: desde el equipo a la logística, pasando siempre por el stock de materiales. Además, queremos ir introduciendo nuevas técnicas de punto así como otros productos DIY (do it yourself o hazlo tú mismo).

Alberto Bravo y Pepita Marín.

Orígenes de un proyecto de éxito

La empresa nació en 2011 a iniciativa de Alberto Bravo y de Pepita Marín. “Surgió tras un viaje a Nueva York –explica el portavoz–. Allí nos dimos cuenta de que tejer volvía como una tendencia muy fuerte, sobre todo entre la gente más joven. En Nueva York era muy usual ver a gente tejiendo en el metro, en cafeterías, y había tiendas con lanas de todos los colores, grosores y procedencias. La verdad es que fue un momento revelador, así que cuando volvimos a España dejamos nuestros trabajos en la consultora en la que trabajábamos”.

Fue así como ambos abandonaron sus trabajos estables en PricewaterhouseCoopers y decidieron lanzarse a elaborar el plan de negocio que que luego presentarían a su universidad, ICADE. “Lo ganamos y con esa aportación económica y un poco que pusimos de nuestro bolsillo comenzamos el proyecto”, explica Bravo.

Más tarde, tuvieron la oportunidad de presentar sus productos en la Cibeles Fashion Week y de esta manera conseguir cierta notoriedad en los medios, lo que les permitió darse a conocer. “Desde entonces hemos ido creciendo poco a poco y hemos comenzado a crecer fuera de España, concretamente en Alemania y Reino Unido. Hemos realizado colaboraciones con marcas como Loreak Mendian o L’Oreal, lo que nos ha permitido llegar a un público más amplio que el nuestro”.

En la actualidad, además de Marín y Bravo, conforman el equipo otras tres personas, “aunque en breve pasaremos a ser seis”, indica el cofundador.

Tipología de clientes y competencia

Pero ¿cuál es el perfil de los clientes de We are knitters?  “El público potencial y en el que pensamos cuando hacemos nuestras campañas son mujeres de entre 25 y 40 años a las que les gusta la moda y que, por lo general, están enteradas de las últimas tendencias”. Aunque, añade, “eso no quita que a las personas más mayores que tejían de antes les haya gustado mucho nuestra lana cuando la han probado. También funciona muy bien nuestro producto como regalo”.

Además de su compañía, en la actualidad existen otras similares, pero Bravo defiende que ellos fueron “pioneros en España con nuestro modelo de negocio. No existía nada igual. Ahora mismo han aparecido alguna que otra réplica que, personalmente, nos pueden gustar más o menos. Pero nosotros proponemos unos materiales y una calidad que ninguna de ellas ha podido igualar, además de contar con vídeos tutoriales explicativos en nuestra web, de forma que el consumidor cuenta con todo lo necesario para aprender a tejer y terminar con una prenda lista para ponerse. Aun así nos alegra saber que haya otros proyectos que fomentan esta actividad y que, a la vez, crean un mercado que a la larga nos puede beneficiar”.

Aunque la firma acaba de recibir financiación, Bravo no descarta necesitar más en un futuro para seguir creciendo.

La calidad, el secreto del éxito

El producto que ofrece We are knitters es sencillo: kits que incluyen todo lo necesario para que el usuario pueda tejer sus propias prendas: ovillos de lana o algodón 100% de Perú, agujas de madera (“no de plástico ni de metal como es lo más común”, especifica Bravo) y las instrucciones para hacer la prenda. “La verdad es que nuestro secreto reside en la calidad de nuestro producto. La gente que lo prueba queda encantada y la tasa de repetición que tenemos es altísima”, señala el portavoz.

De cara a un futuro próximo, los fundadores están preparándose además para introducir otra técnica de punto, el crochet. “Se hace con una sola aguja y para ello tenemos que preparar nuevos vídeos tutoriales –indica Bravo–.Es algo que muchos clientes nos han pedido desde hace tiempo y creemos que ya estamos preparados para hacerlo. En un futuro también nos gustaría estudiar la posibilidad de fomentar el urban farming (granjas urbanas) de algún modo”.

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.