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Groopify: una celestina online que no solo piensa en el ligoteo

Groopify: una celestina online que no solo piensa en el ligoteo
Escrito por Manuela Astasio

Con 180.000 euros más en el bolsillo y una ‘app’ móvil a punto de ver la luz, la plataforma social online se adentra en su segundo año de vida.

“Somos algo así como un híbrido entre una celestina online y un facilitador de experiencias”. Así define el espíritu de Groopify, su CEO, Pablo Viguera, ahora que la startup apenas ha cumplido el primer año desde su lanzamiento y acaba de cerrar una ronda de financiación valorada en 180.000 euros.

Con 30.000 usuarios y presencia en ocho ciudades españoles, Groopify se prepara, además, para dar el salto a lo móvil. En las próximas semanas, ha explicado Viguera a TICbeat, lanzará una primera versión de su app para Android, y está previsto que la de iOS esté lista antes de finales de febrero.

Sorprende la calma con la que la que este proyecto, que cuenta con apoyo de Plug and Play y Lanzadera (ésta impulsada por Juan Roig, de Mercadona) se ha tomado el paso a lo mobile en un sector tan dinámico como el tecnológico. Pero si no lo han hecho antes es, explica Viguera, porque es ahora cuando han adquirido “la masa crítica y el volumen” que necesitaban. El  feedback acumulado hasta este punto les indica que su propuesta de valor “tiene más sentido en el móvil, de manera más inmediata y bajo demanda”. “En eso estamos trabajando actualmente”, señala Viguera.

La propuesta de Groopify es la de un club social que se configura con el apoyo de las redes sociales y las nuevas tecnologías, o, como su CEO explica, “un intento de responder a la pregunta ¿cómo conocer gente y lugares interesantes cerca y, a la vez, pasar un buen rato saliendo con amigos?”. Ésta es, en palabras de Viguera, una necesidad que se manifiesta en muchísimos colectivos, “y no únicamente aplicable al ámbito del ligoteo”, por el que le hemos preguntado de forma específica, ya que a veces parece la única baza comercial de este tipo de apps.

En ese sentido, Groopify es distinta, y ha optado por transformar las citas a ciegas que normalmente resultan de plataformas similares a las suyas en un formato “3 a 3”. “Nos diferencia respecto a todas las demás opciones enfocadas a conocer gente o a hacer planes solo (ya sean de ligoteo o no). Uno se siente más apoyado y da más confianza ir a una quedada o cita acompañado de amigos o amigas que yendo solo. Las barreras al ir en grupo son mucho menores”, resume Viguera.

Una propuesta “para cualquier persona”

“El primer paso (y tal vez el más complicado) lo damos nosotros para nuestros groopies –así llaman a sus usuarios-, asegurándonos de que el grupo con el que se queda sea afín y comparta los mismos intereses”, añade. El 40% de éstos, asegura, va a dos o más quedadas de Groopify, una cifra que, a su juicio, demuestra que se lo pasan muy bien.

Reducido a su ADN más fundamental, piensa Viguera, Groopify es una plataforma social que combina el placer de conocer “gente interesante y sitios chulos” con el de llevar a cabo un plan de ocio con nuestra gente. A fin de cuentas, reflexiona, “eso se diferencia bien poco de una noche saliendo con tus amigos de siempre”. “Creemos que Groopify ofrece algo para cualquier persona”, apunta.

Otra diferencia de Groopify con otras aplicaciones es que, aunque registrarse en su plataforma es gratuita y no existen suscripciones de ningún tipo, en el momento en el que deciden montar un plan sus usuarios sí que tienen que realizar un pago (que incluye una primera ronda de consumiciones). Viguera admite que en España “la adopción de hábitos de pago por internet ha sido más lenta que en países de nuestro entorno”, pero señala que “cada vez existe menos miedo y mayor predisposición a pagar por internet o a través de una app”.

“En la medida en la que un servicio que prestas añade valor a alguien y esa persona está dispuesta a ceder algo a cambio por ese valor uno está totalmente legitimado para cobrar por ello ya sea en internet o no. Es teoría económica”, sentencia Viguera. En su caso, agrega, ese valor añadido reside, entre otras cosas, en la falta de tiempo para planificar salidas con amigos, y en olvidar el esfuerzo de chatear o navegar por perfiles para encontrar gente con la quien quedar.

“Ésa es”, prosigue, “la principal propuesta de valor” de Groopify, cuya misión es conectar online a gente para que quiera conocerse offline. La innovación de Groopify se sustenta, desde su punto de vista, en que derriba “todas las barreras entre el momento del match virtual y el de quedar en persona”. Él lo explica así: Groopify utiliza “todo el poder de la tecnología y las redes sociales para vincular a los grupos online”, y además, “lo más complicado (planificación, gestión y coordinación)” corre de su cuenta.

Antes de lanzar su primera versión hace ya doce meses, el equipo de Groopify tenía un punto desde el que partir: la sociabilidad de los españoles y su afición a hacer planes en grupo y conocer gente nueva, sobre todo si hay cañas o copas de por medio. No obstante, ahora tienen claro que éste es un denominador común en otros muchos países. Ahora mismo se encuentran planteando su “primer piloto de expansión internacional”. Será, cuenta Viguera, “a mediados de trimestre en una de las principales capitales europeas y, probablemente, una vez que estemos rodados en lo móvil”.

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.