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Futura Markets: el placer de predecir el futuro entre todos

Futura Markets: el placer de predecir el futuro entre todos
Escrito por Manuela Astasio

Hablamos con Andrés Alonso, uno de los economistas detrás de este mercado online de predicciones, donde los usuarios realizan pronósticos sobre política, deportes y economía.

Cuando, el pasado 2 de junio, Mariano Rajoy anunció que tenía algo muy importante que comunicar, la plataforma de predicciones Futura Markets comenzó a bullir de actividad. Antes de que el presidente compareciera, los usuarios ya habían cifrado en un 80% las probabilidades de que el Rey Juan Carlos I abdicase. La historia reciente ha demostrado que no se equivocaban. Pura inteligencia colectiva.

“Fuimos capaces de usar a los usuarios para filtrar e interpretar la incertidumbre que produjo el anuncio de Rajoy”, explica, en una entrevista con TICbeat, Andrés Alonso, uno de los economistas que está detrás de esta web, a través de la cual los internautas pueden realizar predicciones sobre casi cualquier evento futuro de política, deportes, economía y tecnología.

Nacida en julio de 2013 de la unión de los responsables del blog sobre economía Sintetia.com y los socios del agregador de noticias Meneáme (cuyo fundamento reside, también, en el crowdsourcing o inteligencia colectiva: que el público seleccione las mejores noticias), Futura Markets suma ya más de 3.000 usuarios activos. A sus creadores les mueve un profundo interés por la que consideran la parte menos conocida de la economía, que suele ser, cita Alonso, “aquella referida al uso de las herramientas estadísticas en la toma de decisiones de las personas”.

¿Cómo funciona?

Futura Markets: el placer de predecir el futuro entre todos

Los usuarios de Futura Markets pueden seleccionar eventos futuros y escoger si deciden comprar acciones, de momento, con dinero ficticio, al “sí” (sí se va a producir) o al “no” (no sucederá). El precio de éstas dependerá de la suma de las predicciones de todos los usuarios. Si la mayoría de los usuarios han escogido el “sí” y finalmente se confirma esta predicción, se acertará, pero se ganará menos por cada acción. En cambio, votar “no” e ir contra la opinión del mercado hace que se opte a ganar mucho más dinero si se confirma la predicción.

Desde si Podemos obtendría gran apoyo en las elecciones europeas hasta si Gala León dejará de ser la capitana del equipo masculino de la Copa Davis, todos los pronósticos, si pueden resumirse en un “sí” o un “no”, son válidos y útiles; da igual, como explica Alonso, en qué universidad haya estudiado quien los hace. Los responsables de Futura Markets simplemente dejan que “el mercado gradúe el nivel de seguridad que cada uno tiene en la respuesta que aporta”.

De hecho, una de las referencias de Futura Markets es The Good Judgement Project, un macroproyecto de investigación financiado por la agencia de inteligencia del Ministerio de Defensa de EEUU, que lleva varios años abierto al público realizando preguntas de interés general. “Ellos clasifican a las personas que consistentemente predicen mejor”, explica Alonso, que destaca que los ‘súper predictores’ que han aparecido a raíz de esa iniciativa son “gente aparentemente común, que se ha conseguido dar a conocer mediante hechos y datos, sin sesgos mediáticos ni opiniones”.

Un motor que no sea la especulación

En Futura Markets no se apuesta dinero real: quienes participan en ella juegan con moneda virtual. Al registrarse, obtienen 5.000 fs –la divisa que emplea la plataforma- que deberán aprender a distribuir y administrar en sus distintas predicciones.

Alonso cree que, cuando se elimina el componente especulativo, el mercado es “la mejor institución con la que contamos para reunir la información de mayor calidad disponible en el momento”. No obstante, cuando nació Futura Markets, sus creadores buscaron una forma de evitar “los posibles sesgos” que surgirían en las predicciones si la gente votase “sin ningún compromiso detrás”.

Así, apostaron por remunerar a sus usuarios mediante un sistema de meritocracia, en el que una sección de rankings posiciona a éstos según la rentabilidad de su cartera de predicciones y su comportamiento en la comunidad. “Al igual que en un banco de inversión, los gestores reciben títulos honoríficos diferentes y van viendo cómo su buen o mal comportamiento se refleja en su carrera dentro de Futura Markets”, explica Alonso, que agrega que mediante este método ya están localizando a individuos que destacan en determinadas secciones, como política y economía.

“El incentivo que más gente conoce es el dinero, pero no es el único”, detalla. “En un grupo de profesionales en una materia podemos pagar los aciertos con meritocracia en la comunidad. Google y Hewlett Packard fueron de las primeras grandes empresas en usar mercados de predicción con sus empleados, y no utilizaron dinero real”, cuenta.

Aun así, Alonso no descarta que se pueda acabar usando dinero real, o incentivos reales, como premios, en el futuro.

Mucho más que un juego

El economista recuerda que, aunque la versión actual de Futura Markets funciona como un simulador con apariencia de juego, esta plataforma es más que eso. “Aceptaríamos la terminología de juego serio […] porque el juego serio que queremos proponer a la gente es que no lea y lo deje ahí, sino que aprenda a aportar la información que él cree que sucederá, derivada de las noticias del día a día”, comenta. “A veces creemos que sucederá algo, aunque no lo deseemos”, reconoce.

Futura Markets ha registrado ya, por ejemplo, más de 2.500 operaciones de compra y venta de acciones acerca de si se producirá o no una consulta soberanista en Cataluña. El porcentaje de apuestas al “sí”, que cayó por debajo del 10% hace una semana, ha subido desde el último anuncio de una consulta paralela y se sitúa ahora mismo en un 15%.

“Las noticias hay que saber interpretarlas, no solo leerlas. Y ese trabajo lo saben hacer los buenos lectores a los que nosotros premiamos”, señala Alonso.

Probamos en TICbeat con Futuramarkets sobre uno de los temas que más nos preocupa: el cánon AEDE y la LPI.

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.