Emprendedores

Los “estados infoxicados” del emprendedor

Escrito por Ines Skotnicka

A veces los emprendedores deben hacer frente a un exceso de información: ¿cómo sobrevivir?

La información nos rodea. La información nos impregna. La información nos intoxica. ¿Os suena? ¿Y qué pasa si de esta información depende la supervivencia de nuestro negocio o la dirección que vamos a elegir? ¿También os suena? ¿Y cuándo la velocidad con la que se genera esta información se vuelve inabarcable e imposible de seguir? ¿Algo? Pues, eso, no nos queda otra que desinfoxicar o ponernos a dieta informacional.

Inés Skotnicka  es consultora de Innovación y responsable de I+D de Emotools, Se especializa en Inteligencia Competitiva en entornos de colaboración. Más información sobre Inés.

Para un emprendedor, sobre todo si es tecnológico o que sufre una avalancha informativa a diario, es de importancia vital saber gestionar adecuadamente “el poder” de la información y el proceso de su transformación en conocimiento. Un emprendedor necesita su “chute” de datos para tomar decisiones que le llevarán a buen puerto, pero no siempre sabemos elegir bien los momentos en los que abrir las velas, y los que anclarnos en el puerto. ¿Por qué pasa esto? A lo largo de la trayectoria de una start-up nos toparemos con toda probabilidad con mínimo tres, llamémoslos, “estados infoxicados” del emprendedor.

1.     Estudio de mercado “de aquí a la eternidad”

El primero y el que más dure probablemente, pero a la vez el más peligroso, es el “estado infoxicado de afinar al infinito nuestra idea de negocio y el business plan”. No defiendo para nada estrategias a lo kamikaze dónde lanzarse en picado contra lo desconocido, en este caso, el mercado, pero francamente, ¿cuántos de nosotros nos hemos regodeado casi hasta el infinito en profundizar en el estudio de mercado?, ¿Cuántos hemos sobre-segmentado nuestros posibles clientes?, ¿Cuántos no nos atrevemos todavía a darle de al botón de imprimir nuestro plan de negocio? Pues, lo principal para salir con éxito de este marasmo de búsqueda de más y más detalles, es autoimponernos fechas de entrega y asumir que no existe información completa. Emprender es arriesgar, ¿verdad?

2.     “Amistades peligrosas e… infoxicadas”

El segundo estado infoxicado es el que padecerán no sólo emprendedores sino cualquier profesional volcado en el networking, o incluso las personas que están buscando empleo. Hablo de “volverse loco” buscando la información antes de eventos, reuniones o presentaciones ante posibles inversores. Señores, vayamos preparados pero dejemos el hueco a que nuestro interlocutor nos sorprenda, una posibilidad para la serendipia, un atisbo de incógnita que nos subirá la adrenalina. Nadie quiere “estrechar las manos” de un sabiondo que le recita hasta el más mínimo dato de su propia empresa o peor aún su vida (si, esas grandes chivatas– las Redes Sociales).

3.     Toma de decisiones “al borde de ataque de nervios”

Finalmente el tercer “estado”- en el cual recomiendo tratar la búsqueda de información con mucho cuidado y cariño, pero en su justa medida. Hablo de “informarse para tomar decisiones estratégicas que puedan/deban cambiar el rumbo de negocio”. Aquí el emprendedor, ya curtido en el mercado, por regla general se autocastiga buscando y rebuscando entre información disponible (o incluso “inventada”) claramente para posponer la decisión necesaria. Más aún, si es dolorosa. La infoxicación es en este caso el daño colateral de una maniobra de distracción. Si el instinto- y las personas consultadas (a veces más vale know-who que mucho know-how)- te dice que, a falta de información contraria, tu decisión es la adecuada en este momento, tómala y no busques una aguja en un pajar entre miles de fuentes de información que existen.

Finalmente os recuerdo quela curiosidad humana no se lleva bien con la eficiencia en la búsqueda de información. Y la sobrecarga informacional suele tener en su raíz la infinita dilatación del tiempo de búsqueda.” Un emprendedor, por muy enamorado que este de su empresa, su tecnología o su “cachivache”, ha de ser ante todo eficaz y eficiente, incluso a coste de no minimizar del todo el riesgo intrínseco a poner en marcha nuevas ideas. Recordad, la mente desinfoxicada rinde más.

En la siguiente entrega prometo unas pistas prácticas, muy usables y de sentido común sobre cómo enfrentarnos, prevenir y vencer a la infoxicación en cada uno de los “estados”

Sobre el autor de este artículo

Ines Skotnicka

Inés Skotnicka (@agjs) es consultora de Innovación y responsable de I+D de Emotools, Se especializa en Inteligencia Competitiva en entornos de colaboración. Trabaja en proyectos de Innovación Abierta, Inteligencia Colectiva, Hibridación e investiga Redes Innovadoras.
De formación Economista y Licenciada en Derecho, finalizando tesis doctoral sobre Open Innovation Newtorks en la Universidad de Málaga. Posee amplia experiencia en sector empresarial español: Proyectos Europeos, Internacionalización y Transferencia de Tecnología. Polaca de origen, “boquerona” de elección. Publica en www.desinfoxica.com