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El portal de idiomas Lingualia rompe esquemas gracias a la inteligencia artificial

Escrito por Redacción TICbeat

La comunidad de enseñanza de lenguas se dirige a usuarios con muy poco tiempo para estudiar.

Lingualia mantiene varias diferencias con las escuelas tradicionales de idiomas. Quizá la primera de ellas sea que comienza a funcionar “mucho antes de que el estudiante realice la prueba de nivel, desde que el usuario elige un dispositivo y empieza a relacionarse con la aplicación”. Así lo explica Sergio Blanco, cofundador de este portal de enseñanza de lenguas dirigido a aquellos que quieran aprovechar hasta el más mínimo respiro para seguir aprendiendo.

Disponible tanto en plataforma web como en app para iPhone (próximamente lo estará también para Android) y de acceso gratuito en todo su contenido didáctico (más de 8.000 audios para cada curso), a excepción de algunos servicios extra que se pueden contratar mediante suscripción Premium, esta red social de aprendizaje de inglés y de español funciona ya en esos dos idiomas, y lo hará pronto en italiano, portugués, francés y alemán. “Pero ya estamos pensando en ampliar nuestro mercado potencial a través del chino, el ruso o el japonés”, adelanta Blanco.

Un pasó más allá del eLearning

La metodología de Lingualia se basa en el “Adaptative Learning”, lo que Blanco define como “la evolución natural del eLearning”. La herramienta está programada para aprender del estudiante, o en palabras de Blanco: “conocer su motivación para aprender idiomas, saber de cuánto tiempo dispone, así como evaluar aquellos aspectos en los que progresa más rápido y aquellos en los que tiene más problemas”.

Lingualia es capaz de tomar sus propias decisiones para adaptar el curso a las necesidades de cada estudiante. De esta forma tanto el contenido como la estructura del curso van cambiando, y adaptándose a esa necesidad”, señala.

El co-founder de Lingualia explica que la mayoría de los cursos de idiomas, incluidos los online, son un camino marcado por unidades y lecciones que es igual para todos los estudiantes. Sin embargo, indica, “no todos los estudiantes son iguales”, pues les diferencia el tiempo que pueden dedicar al estudio, sus motivaciones para aprender otra lengua, las áreas en las que mejor se desenvuelven y la velocidad a la que progresan.

Blanco destaca que el usuario de Lingualiaahorra tiempo gracias a dos aspectos del sistema: en primer lugar, que su funcionamiento multiplataforma permite que se sincronice automáticamente en cualquier dispositivo para que el estudiante pueda aprovechar tiempos muertos desde cualquier lugar desde el último punto en el que se había quedado; y, en segundo, que su sistema de inteligencia artificial centra el aprendizaje “en aquello que realmente necesita cada estudiante”.

El reto de la base de datos

Otro de las “tradiciones” que los creadores de Lingualia querían romper respecto a los cursos de idiomas convencionales tiene que ver con sus contenidos: “Estudiamos el funcionamiento de muchos cursos online ya existentes, y nos dimos cuenta de que la mayoría utiliza contenidos creados hace décadas, videos de los años 80 o diálogos con palabras de moda en los 70. Fue en ese momento cuando tomamos la decisión de crear todo de forma interna, tanto el contenido, como el sistema de bases de datos y gestión interna”, dice Blanco.

Los creadores de Lingualia han pasado mucho tiempo pensando en cómo organizar esa base de datos, y finalmente concluyeron que toda la información debería estar relacionada entre sí, para que, si un usuario contesta una pregunta, el sistema pueda ofrecerle feedback mostrándole todos los conceptos necesarios o dependientes del que ha consultado.

“Mantener una base de datos limpia, escalable y rápida ha sido uno de los mayores retos que hemos tenido que abordar”, reconoce Blanco. “En Lingualia todo se queda almacenado en la nube, así que el algoritmo irá aprendiendo de cualquier respuesta que le des al sistema, pero también de las respuestas globales de toda la comunidad Lingualia”, comenta.

En cambio, Lingualia sí recupera una figura tradicional de otros métodos de enseñanza de idiomas: el profesor. Lingu es un profesor personal inteligente que guiará a los usuarios durante el aprendizaje, sugiriendo qué lecciones debe repasar e introduciéndole a nuevos conceptos. “El estudiante puede practicar con Lingu, que le irá haciendo preguntas y estudiando las respuestas que da. Como cualquier profesor real, Lingu es quien mejor conoce tu nivel”, detalla Blanco.

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