Educación

¿Qué son las ‘comunidades de práctica’ online?

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Escrito por Marcos Merino

La mayoría de las ocasiones en que hablamos de aprendizaje, se parte de una suposición: que se trata de una actividad realizada por individuos. Pero a finales de los 80 y principios de los 90, algunos pensadores del campo de la educación decidieron replantear esa visión y afirmaron que el acto de aprender es social, y está vinculado a la experiencia participativa en diferentes campos de nuestra vida cotidiana (como la escuela o el trabajo, pero también las actividades de ocio).

De ese paradigma partían el teórico de la educación Etienne Wenger y por la antropóloga social Jean Lave cuando concibieron el concepto de ‘comunidades de práctica’, desarrollado en 1991 en su libro ‘Situated learning‘. Aquella definición clásica hablaba de grupos formados por “personas que se involucran en un proceso de aprendizaje colectivo respecto a un mismo ámbito compartido de actividades humanas: una tribu aprendiendo a sobrevivir, un grupo de artistas que exploran nuevas formas de expresión, un grupo de ingenieros que trabajan en problemas similares, una camarilla de alumnos que definen su identidad en la escuela, una red de cirujanos que explora nuevas técnicas médica… En pocas palabras: Las comunidades de práctica son grupos de personas que comparten una preocupación o una pasión por algo que hacen y aprenden a hacerlo mejor, ya que interactúan con regularidad“.

Pero, ¿cuál es su utilidad como herramienta de aprendizaje?

Mujeres programando

Las comunidades de práctica como herramientas de aprendizaje

Podemos ver el recurso a las comunidades de práctica como una herramienta de aprendizaje informal en el que el cómo y el dónde (el entorno formal educativo) pierden importancia frente al qué, y que entronca con la misma naturaleza de la web 2.0, puesto que los miembros de la comunidad se convierten en prosumidores de información y experiencias, asumiendo una actitud activa en su propio proceso de enseñanza-aprendizaje y estableciendo dinámicas de funcionamiento descentralizadas.

Las comunidades de práctica llevan ya un tiempo gozando de un sorprendente incremento de su fama fuera de los círculos académico sen las que fueron concebidas. Así, han encontrado aplicaciones prácticas en campos como los negocios, la administración pública, el sector educativo, las asociaciones profesionales, y el activismo social. En general, suelen ser tenidas en cuenta a la hora de promover el desarrollo organizaciones y el trabajo con grupos, y se valora el hecho de que no estén limitadas por estructuras formales ni por distancias geográficas.

Pero, ¿tenemos claro el concepto de ‘comunidad de aprendizaje’?

Imagen | Knight Foundation

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.