Educación

Qué es el microlearning y cómo diseñar el curso perfecto

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Escrito por Lara Olmo

El microlearning o microaprendizaje es muy útil para que los empleados adquieran ciertas habilidades de forma rápida. Te damos las claves para que crees un curso efectivo basado en este nuevo formato de aprendizaje online.

Hace tiempo que el e-learning se instaló en nuestras vidas. Solo necesitamos una conexión a Internet y un dispositivo para aprender nuevos conceptos o materias, debatir ideas con nuestros compañeros en un foro como si estuviéramos en clase o recibir tutorías.

Las empresas no han pasado por alto su utilidad y son muchas las que han incorporado este método de aprendizaje online para formar a sus empleados.  Algunas van incluso más allá, ofreciéndoles píldoras de formación que se adaptan mejor al estilo de vida actual través del microlearning.

¿Qué es el microlearning?

Es una forma de aprendizaje relacionada con el e-learning. Muchos anglicismos para al final decir que se trata de formación online en pequeñas dosis. Un formato muy efectivo de microlearning o microaprendizaje es el vídeo, por su mayor poder de atracción y porque permite explicar algo en pocos minutos.

El micro-learning puede emplearse para aprender cosas muy diversas, desde reemplazar el filtro de aire de un coche a jardinería, pasando por trucos de Excel. En tu día a día recibes muchos micro-aprendizajes, como la lectura de un blog, del timeline de Twitter o de ciertos emails.

Este método de enseñanza es muy útil para estudiantes y también para los empleados de una compañía. Su éxito radica precisamente en su formato breve; al ser lecciones en pequeñas dosis, se retienen mucho mejor. Ademas de su flexibilidad, ya que se adapta al ritmo de cada alumno, que no necesita dedicarle muchas horas y puede aprender en cualquier momento.

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Su formato “mini” no significa que el microeparendizaje no sirva para aprender materias o temáticas más largas. Estas porciones de aprendizaje online pueden ir construyendo bloques necesarios para alcanzar metas educativas más amplias, como habilidades o conocimientos.

Consejos para diseñar un curso de microlearning para tus empleados

Como te decíamos, el microlearning puede proporcionar una amplia gama de beneficios a los estudiantes pero también a los empleados. Si estás pensando en incorporar esta metodología de formación en tu empresa, es importante que tengas en cuenta estas buenas prácticas del microlearning si quieres que sea efectiva:

  • Objetivos de aprendizaje: antes de diseñar el curso o pensar en el formato más adecuado, tienes que tener claro qué quieres que aprendan tus empleados. Una habilidad específica, una nueva normativa, etc.
  • Contenido estructurado: cuando tengas claro el objetivo del curso de microlearning, el siguiente paso es concretar el contenido. Lo más útil para estructurarlo es hacer un índice.
  • Un objetivo por capítulo/lección: ese índice que has elaborado estará subdividido en capítulos o lecciones. Recuerda que hablamos de “microaprendizaje”, por tanto cada uno abordará un solo objetivo. No incluyas varios en cada capítulo, porque esto iría en contra de la retención rápida y efectiva del microlearning.
  • Lecciones cortas: un solo tema y además breve. Así deben ser las lecciones de tu curso de microlearning. El formato ideal para esto son los vídeos (de unos 90 segundos) y a ser posible de alta calidad, tanto en sonido como en imagen, para garantizar la atención del alumno. Si son demasiado breves para condensar tu lección, es probable que esta sea demasiado densa y tengas que reestructurarla.
  • Sin orden: Las lecciones deben poder verse en cualquier orden, siempre y cuando esto no genere confusión al alumno y el curso no pierda su sentido global.
  • Lecciones prácticas: todo curso de microlearning tiene que ser práctico. No se trata sólo de exponer conceptos o ideas teóricas, sino que hay que incluir cómo se aplican estos en un entorno o circunstancia laboral.
  • Medición de resultados: de nada nos sirve diseñar un curso de microlearning si no les sirve a nuestros empleados par aprender algo. Sabremos si es efectivo si, una vez finalizado, estos realizan una prueba de evaluación, tipo test o encuesta. Además es recomendable utilizar reportes y analíticas que permitan hacer seguimiento de su actividad (tiempos de conexión, lecciones vistas, etc), porque nos ayudará a entender aquellos puntos débiles del curso y mejorarlos en próximas ediciones. Recuerda: lo que no se mide, no se puede cambiar.
  • Certificados: para los empleados siempre es positivo recibir una certificación tras realizar el curso con éxito, que luego pueden incluir en sus currículum o perfiles de LinkedIn.

Vía | teachlr.com

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.