Educación

Proyecto usará la IA para mejorar clases online impartidas por humanos

Escrito por Marcos Merino

Se han analizado más de 100.000 horas de tutorías individuales para enseñar a un software a avisar en tiempo real al profesor de sus posibles errores.

Hace unos días, el diario británico The Guardian se hacía eco de una plataforma educativa que en 2017 se convertirá en uno de los primeros ejemplos de aplicación de la inteligencia artificial a la educación primaria. La plataforma, desarrollada por la compañía Third Space Learning, da servicio hasta ahora a unos 4.000 estudiantes británicos de primaria (procedentes en su mayoría de entornos desfavorecidos), a los que permite asistir a clases individualizadas online con tutores de matemáticas radicados en la India y Sri Lanka.

Pero ahora, en un proyecto conjunto con investigadores de la University College London, Third Space Learning está analizando 100.000 horas de audio e información escrita procedentes de estas tutorías, con el objetivo de identificar “qué hace bueno a un profesor y exitosa a una lección”. En palabras del CEO de la compañía, Tom Hooper, “estamos buscando cómo optimizar las clases basándonos en el conocimiento que obtenemos. [..] Usando estos datos, trataremos de introducir inteligencia artificial [en las clases] para mejorar la enseñanza”. Así, los 300 tutores con los que cuenta la compañía recibirán avisos automatizados en tiempo real por parte del software cuando éste detecte que una tutoría está fallando (porque el tutor está hablando demasiado rápido o no concede tiempo al alumno para que plantee dudas, por ejemplo).

A medida que la tecnología vaya mejorando, los avisos podrán ser más sofisticados y el software podrá desempeñar un papel más activo en el proceso de enseñanza, lo que -según The Guardian- “plantea interrogantes sobre hasta qué punto un software inteligente podría reemplazar a los profesores humanos“. Rose Luckin, una de las investigadores de la UCL implicadas en el proyecto, afirma que lo que la inteligencia artificial ofrece es “una oportunidad única para evaluar que estrategias de enseñanza sí están funcionando” e individualizar mejor las clases. “Lo que nos interesa es un correcto equilibrio entre inteligencia humana y artificial en el aula”. El objetivo, afirma, es que los conocimientos obtenidos a través de la IA sean aplicados por maestros humanos. “No queremos que la gente se quede con la idea de que los niños tienen que aprender conectados a una computadora“.

Ahora, uno de los mayores retos a los que se enfrentan, según Luckin, es el de convencer a profesores y progenitores de que la necesaria recolección de datos es segura y beneficiosa para los alumnos, pues esa desconfianza fue la causa de que naufragara un proyecto similar llevado a cabo en Nueva York en 2014.

Vía | The Guardian

Imagen | audio-luci-store.it

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.